Ciudad de México.– La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, con el doble rasero, fijó una postura ahora diferente cuando se evidencia la corrupción en la 4T, frente a las acusaciones emitidas por autoridades de Estados Unidos contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otros funcionarios señalados por presuntos vínculos con el narcotráfico, sin olvidar que al menos durante tres días consecutivos atacó a la gobernadora Maru Campos por la permisibilidad de que agentes de estados unidos actuaran en territorio mexicano.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria subrayó que cualquier acción deberá sustentarse en pruebas “contundentes e irrefutables”, conforme a la legislación mexicana, y bajo la conducción de la Fiscalía General de la República.
“Mi posición ante estos hechos es: verdad, justicia y defensa de la soberanía. Es decir, si la Fiscalía recibe pruebas contundentes e irrefutables o en su propia investigación encuentra elementos constitutivos de un delito, deberá proceder conforme a derecho”, expresó.
Sheinbaum fue enfática al señalar que, en caso de no existir pruebas claras, las imputaciones realizadas por el Departamento de Justicia de Estados Unidos podrían tener un trasfondo político, sin embargo no debemos olvidar que el sistema acusatorio de Estados Unidos es diferente al mexicano, las pruebas se presentan durante el juicio y un juzgado es quien determina la culpabilidad o inocencia del inculpado.
“Nosotros no vamos a cubrir a nadie que haya cometido un delito; sin embargo, si no existen pruebas claras, es evidente que el objetivo de estas imputaciones es político”, sostuvo.
Otra de las premisas; es consistente el cúmulo de pruebas como para que la juez de Nueva York se atreviera a solicitar la extradición de Rocha Moya, de lo contrario no lo haría.
La titular del Ejecutivo federal reiteró que su gobierno no permitirá ningún tipo de injerencia extranjera en asuntos internos del país, particularmente en decisiones que competen exclusivamente a las instituciones mexicanas.
“Bajo ningún motivo vamos a permitir la intromisión o injerencia de un gobierno extranjero en las decisiones que le competen exclusivamente al pueblo de México”, afirmó y casi en su mayoría los mexicanos pensamos lo mismo, pero basta con regresar el tiempo atrás y ver que dicho gobernador ha sido señalado hasta el cansancio y nunca se ha hecho nada para inveestigarlo.
La presidenta recordó que la Fiscalía General de la República ya anunció el inicio de una investigación para reunir información que permita determinar si existen elementos suficientes que sustenten las acusaciones formuladas desde Estados Unidos.
En este contexto, Sheinbaum insistió en que el proceso deberá apegarse estrictamente al marco legal mexicano, garantizando tanto el esclarecimiento de los hechos como el respeto a la soberanía nacional.
El caso se mantiene en desarrollo y se perfila como un nuevo punto de tensión en la relación bilateral entre México y Estados Unidos, en un contexto marcado por la cooperación en seguridad y el combate al crimen organizado.