Ciudad de México.— La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, emitió un posicionamiento oficial respecto a la solicitud de extradición presentada por autoridades de Estados Unidos en contra del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, así como de otros nueve funcionarios, entre ellos un senador y un alcalde de dicha entidad.
Durante su conferencia matutina de este 30 de abril, la mandataria dio lectura a un documento en el que detalla el proceso seguido por el gobierno mexicano tras recibir, el pasado 28 de abril por la noche, diez solicitudes de detención provisional con fines de extradición, remitidas a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores.
De acuerdo con el pronunciamiento, dichas solicitudes fueron turnadas un día después a la Fiscalía General de la República, instancia encargada de analizar si existen elementos probatorios suficientes conforme a la legislación nacional para proceder legalmente.
Sheinbaum subrayó que el proceso debe apegarse estrictamente al marco jurídico mexicano, al tiempo que cuestionó la difusión pública de la acusación por parte del Departamento de Justicia de los Estados Unidos, señalando que este tipo de procedimientos suelen ser de carácter confidencial, en apego a los tratados internacionales.
En su mensaje, la presidenta reiteró que su gobierno no encubrirá a ninguna persona que haya cometido un delito; sin embargo, dejó en claro que cualquier acción deberá sustentarse en pruebas “contundentes e irrefutables”.
“Si la Fiscalía recibe pruebas suficientes o encuentra elementos constitutivos de delito, deberá proceder conforme a derecho, bajo nuestra jurisdicción”, expresó.
No obstante, advirtió que, en caso de no existir evidencia clara, las imputaciones podrían tener un trasfondo político. “Si no existen pruebas claras, es evidente que el objetivo de estas imputaciones es político”, sostuvo.
La titular del Ejecutivo enfatizó que su administración mantendrá como eje central la defensa de la soberanía nacional, dejando claro que no se permitirá la injerencia de gobiernos extranjeros en asuntos que competen exclusivamente al país.
“México establece una relación de iguales con todas las naciones, nunca de subordinación”, afirmó.
Finalmente, Sheinbaum reiteró que las investigaciones continuarán y que será la autoridad ministerial la encargada de determinar el curso legal del caso, en un contexto que ha generado tensiones en la relación bilateral entre México y Estados Unidos.