El gasto en pensiones ya representa el 6.6% del PIB y podría alcanzar el 9% para 2030.
Una baja adicional por parte de las calificadoras encarecería el costo del financiamiento para el país.
CHIHUAHUA, CHIH.- El desbalance entre el modesto crecimiento de los ingresos federales y el acelerado incremento en los compromisos de gasto social sitúa a las finanzas públicas de México en un punto vulnerable, advirtió el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF).
Gonzalo Aguilera, presidente del IMEF Chihuahua, detalló que mientras los ingresos presupuestarios integrales reportados por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) registraron un incremento real de solo 1.3%, los compromisos de pensiones formales aumentaron 4.5% y las Pensiones del Bienestar crecieron un 10.3%.
De acuerdo con el organismo, las erogaciones anuales destinadas al pago de pensiones representan actualmente el 6.6% del Producto Interno Bruto (PIB), con una proyección que podría escalar al 9% para el año 2030.
«Las pensiones y los subsidios focalizados a sectores vulnerables son necesarios y eficientes; sin embargo, las pensiones universales están consumiendo una cantidad de recursos que compromete la salud fiscal del país. Esto ya detonó un ajuste en la perspectiva de la calificadora HR Ratings», precisó Aguilera.
El IMEF advirtió que las principales agencias internacionales (Moody’s, S&P y Fitch) mantienen a la deuda soberana de México al borde del umbral del grado de inversión. Perder esta categoría provocaría una salida masiva de capitales y un incremento sustancial en el pago de intereses de la deuda pública.
A este panorama se suma la estrecha brecha entre la tasa de referencia del Banco de México y la de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) —ubicada en un mínimo histórico de 2.5%—, lo que reduce el atractivo para la inversión financiera en papel gubernamental mexicano y ejerce presión al alza sobre el tipo de cambio.