Sostuvo que sería irresponsable ceder hospitales, clínicas, infraestructura y personal al Gobierno Federal sin garantías de que el modelo ofrecerá mejores resultados para los chihuahuenses, cuando por el contrario el Medi-Chihuahua ha ofrecido resultados a los chihuahuenses y es muchas veces utilizado por el IMSS y el ISSSTE.
El secretario general de Gobierno, Santiago de la Peña Grajeda, defendió la decisión de Chihuahua de no adherirse al modelo IMSS-Bienestar y sostuvo que entregar al Gobierno Federal la infraestructura y el personal que actualmente conforman el sistema estatal de salud representaría un riesgo para la atención de los ciudadanos.
El funcionario explicó que, al analizar la propuesta federal, el Gobierno del Estado tomó en consideración los resultados que, desde su perspectiva, ha tenido el modelo en otras entidades.
“Cuando vemos los malos y catastróficos resultados que este modelo ha dado en otros estados, sería una irresponsabilidad del Gobierno del Estado firmar este acuerdo”, afirmó.
De la Peña explicó que el planteamiento federal implicaría que Chihuahua cediera hospitales, clínicas, instalaciones y equipo médico, además de poner a disposición del esquema federal al personal que actualmente opera en el sistema estatal.
“Ellos pretenden que el Gobierno del Estado les ceda todos sus hospitales, todas sus clínicas, todas sus instalaciones, todo su equipo que es de primer nivel en el estado de Chihuahua”, señaló.
El secretario defendió particularmente el sistema estatal de salud y destacó las acciones desarrolladas a través de Medi-Chihuahua.
Sostuvo que el modelo estatal ha permitido mantener una capacidad de atención que incluso, afirmó, ha llevado al IMSS y al ISSSTE a solicitar apoyo en determinadas zonas o situaciones donde no pueden cubrir la demanda.
“¿Cómo es posible que el Gobierno Federal nos pida que este gran sistema de salud estatal lo metamos en una cajita chiquita?”, cuestionó.
De la Peña sostuvo que la decisión no responde a una confrontación partidista con el Gobierno Federal, sino a la responsabilidad del Estado de proteger los intereses de los chihuahuenses.
“Sería sacrificar el bienestar y la atención de la salud de los chihuahuenses para cumplir un capricho del centro del país”, afirmó.
En ese sentido, rechazó que la falta de adhesión de Chihuahua al IMSS-Bienestar deba interpretarse como consecuencia de que el estado sea gobernado por un partido distinto al que encabeza el Gobierno Federal.
“Por ser un gobierno de un partido distinto a quien gobierna a nivel federal” no significa, sostuvo, que Chihuahua deba entregar un sistema que considera funcional.
Cuestiona también propuesta de cobertura para personas con discapacidad
Respecto a la propuesta federal relacionada con la cobertura universal para personas con discapacidad, De la Peña también cuestionó el esquema de financiamiento.
El secretario consideró que existe una diferencia sustancial entre que la Federación proponga un programa y que éste sea financiado con recursos estatales.
Afirmó que Chihuahua estaría dispuesto a analizar un esquema distinto si el Gobierno Federal aportara los recursos necesarios para implementar el programa.
“Sería muy diferente firmar este tipo de convenios si el Gobierno Federal llegara con el dinero por delante”, expresó.
Según el funcionario, uno de los puntos de desacuerdo es que los recursos de los propios chihuahuenses sean utilizados para financiar programas que posteriormente puedan ser presentados como logros del Gobierno Federal.
Por ello, sostuvo que mientras no existan condiciones diferentes, Chihuahua mantendrá su postura de defender la autonomía del estado para decidir cómo se utilizan sus recursos y cómo se administran los servicios destinados a la población.