El periodista Raymundo Riva Palacio sostiene que Andy López Beltrán enfrenta un escenario cada vez más complicado, mientras crece el interés de autoridades estadounidenses sobre presuntos vínculos con una trama de contrabando de combustible y toma fuerza el caso de su cercano socio Jorge Amílcar Olán.
En su columna “Estrictamente Personal”, publicada esta mañana, el periodista Raymundo Riva Palacio plantea que el escenario político para Andy López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador, se ha vuelto cada vez más adverso, en medio de nuevos reportes periodísticos sobre sus relaciones empresariales y el creciente escrutinio que existiría sobre personas cercanas a él.
Bajo el título “Empieza la noche oscura para ANDY”, Riva Palacio afirma que las exigencias del expresidente López Obrador para que la presidenta Claudia Sheinbaum defienda públicamente a su hijo han perdido fuerza política, al tiempo que Andy se encuentra bajo una mayor presión mediática.
Uno de los principales elementos que aborda el columnista es la relación de López Beltrán con Jorge Amílcar Olán, a quien identifica como un viejo amigo y socio del hijo del expresidente.
Riva Palacio señala que ambos han sido objeto de diversos reportajes periodísticos y sostiene que la situación se agravó después de que The New York Times publicara información sobre el supuesto interés de autoridades estadounidenses en torno a López Beltrán.
De acuerdo con lo expuesto por el periodista, el diario estadounidense reportó que dos agencias de ese país estarían analizando acusaciones relacionadas con presuntos vínculos con el crimen organizado y el contrabando de combustible.
Riva Palacio agrega que el nombre de Andy López Beltrán habría aparecido en expedientes de la Fiscalía General de la República relacionados con una investigación sobre una presunta red de contrabando de combustible.
No obstante, el propio texto advierte que el gobierno mexicano sostiene que no existen investigaciones abiertas contra López Beltrán ni contra Olán, por lo que los señalamientos deben entenderse como parte de las investigaciones y versiones periodísticas citadas por el columnista y no como responsabilidades judicialmente acreditadas.
El caso de Jorge Amílcar Olán
Otro de los puntos centrales de la columna es la situación de Jorge Amílcar Olán, quien, según Riva Palacio, habría adquirido especial relevancia para las autoridades mexicanas debido a la información que presuntamente conoce sobre negocios vinculados con integrantes del círculo político y empresarial de la llamada Cuarta Transformación.
El periodista refiere un reportaje de TV Azteca, realizado por el reportero Irving Pineda, quien localizó a Olán en Lugano, Suiza, donde, según el texto, llevaba una vida de alto nivel económico mientras sus hijas estudiaban en ese país.
Riva Palacio sostiene que posteriormente el periodista Claudio Ochoa reportó que Olán habría abandonado el domicilio donde residía, después de que su ubicación fuera difundida públicamente.
El columnista interpreta ese movimiento como una posible reacción ante la exposición mediática, aunque reconoce que, de acuerdo con la información citada, no existe una acusación formal conocida en contra de Olán.
Una pieza clave en el entramado empresarial
Riva Palacio sostiene que Olán sería una pieza relevante dentro del entramado empresarial relacionado con Andy López Beltrán y otros integrantes del denominado Grupo Tabasco.
Asimismo, afirma que autoridades hacendarias habrían detectado una transferencia de alrededor de 3 mil millones de pesos, presuntamente relacionada con recursos del grupo empresarial, aunque señala que no se habría abierto una investigación derivada de ese movimiento.
El periodista también retoma grabaciones difundidas previamente por Latinus, en las que presuntamente se habla de las relaciones empresariales y políticas de Olán y de su hermano Luis Alberto Olán.
Según lo expuesto en la columna, en esas grabaciones se hace referencia a una supuesta relación de Luis Alberto Olán con Iván Cazarín Molina, alias “El Tanque”, a quien Riva Palacio identifica como presunto operador del Cártel Jalisco Nueva Generación.
Estos señalamientos forman parte de las acusaciones y versiones difundidas por medios de comunicación y retomadas por el columnista, por lo que no constituyen por sí mismos una determinación judicial de responsabilidad.
El temor de una eventual colaboración
Uno de los planteamientos más delicados de Riva Palacio es que el creciente interés sobre Jorge Amílcar Olán podría representar un riesgo político para Andy López Beltrán, debido a la posibilidad —planteada por el periodista— de que su antiguo socio pudiera proporcionar información a autoridades mexicanas o estadounidenses.
El columnista recuerda que anteriormente había publicado que Olán habría tenido contactos con funcionarios estadounidenses en Suiza y que incluso habría promovido un amparo para conocer si existían órdenes de aprehensión en su contra.
Riva Palacio considera que la localización de Olán en Suiza constituye un nuevo elemento de presión y sostiene que su exposición pública podría complicar todavía más el escenario para López Beltrán.
En ese contexto, el periodista concluye que Andy López Beltrán enfrenta una etapa de creciente presión política y mediática, mientras la figura de Jorge Amílcar Olán vuelve a colocarse en el centro de las versiones sobre los negocios y relaciones que rodean al hijo del expresidente.
La columna plantea así un escenario en el que, según Riva Palacio, el círculo de protección política alrededor de Andy comienza a mostrar grietas y donde los reportajes periodísticos, particularmente los relacionados con Olán, podrían incrementar el escrutinio sobre el entorno empresarial del hijo de López Obrador.