La Regidora señaló que Chihuahua necesita coordinación y diálogo con la Federación, pero siempre desde el respeto entre órdenes de gobierno.
Chihuahua, Chih.- La regidora Isela Martínez Díaz expresó su respaldo a la decisión de la gobernadora María Eugenia Campos Galván de no asistir al Segundo Informe de Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, al considerar que su ausencia representó una postura de congruencia y dignidad ante los señalamientos y ataques que ha enfrentado.
“Hay momentos en los que estar presente solamente para cumplir con el protocolo no significa diálogo ni respeto institucional. Después de todo lo que se ha dicho y de los señalamientos que se han hecho contra nuestra Gobernadora, entiendo perfectamente su decisión. A veces vale más una digna ausencia que una protocolaria presencia”, señaló.
La coordinadora de los regidores del PAN subrayó que la decisión de la Gobernadora no representa un rompimiento de la relación institucional con el Gobierno Federal, pues Chihuahua requiere mantener una coordinación permanente en temas fundamentales para las familias del estado.
“Claro que Chihuahua necesita a la Federación. Necesitamos coordinación en seguridad, que se respete el pacto federal y que lleguen los recursos y participaciones que legítimamente corresponden a nuestro estado. Necesitamos apoyo para el campo y respeto a nuestro derecho a administrar y cuidar el agua que da vida a nuestras tierras; necesitamos infraestructura, salud, carreteras y muchas cosas más. Hay una larga agenda en la que Federación y Estado tienen que trabajar juntos”, afirmó.
Martínez Díaz enfatizó que dicha colaboración debe construirse bajo principios de respeto y equilibrio entre los distintos órdenes de gobierno, pues trabajar de la mano por el bien de la ciudadanía no significa someterse ni convertir las diferencias políticas en un motivo para atacar a una gobernadora.
Señaló que Maru Campos ha asumido posiciones firmes frente al crimen organizado y ha exigido una estrategia contundente para combatirlo, por lo que consideró necesario cuestionar los señalamientos y ataques que ha recibido tanto desde la Federación como de Morena por mantener esta postura.
“Maru ha hablado de frente sobre temas que son incómodos. Ha señalado al crimen organizado y ha exigido combatirlo, por eso resulta difícil entender que sea precisamente ella quien termine atacada y exhibida por hacerlo. ¿Por qué incomoda tanto que una gobernadora señale y combata aquello que todos los gobiernos deberían estar combatiendo?”, cuestionó.
Consideró que la ausencia de la Gobernadora fue, en sí misma, un mensaje claro y una forma de defender la dignidad de la institución que representa, sin cerrar las puertas al diálogo ni a la colaboración, asegurando que desde Chihuahua se apuesta por una relación de coordinación con la Federación, pero también por el respeto al federalismo, a las instituciones y a la autonomía de los estados.