La gobernadora del Estado de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, subrayó la importancia de mantener un «piso parejo» en los procesos internos del Partido Acción Nacional (PAN) rumbo a las próximas jornadas electorales, haciendo un llamado a que sean los resultados tangibles de cada perfil, y no las designaciones discrecionales, los factores que determinen las candidaturas.
En un posicionamiento reciente, la mandataria estatal enfatizó que el Comité Directivo Estatal de Acción Nacional ha establecido un «decálogo» para aquellos interesados en contender, cuya prioridad fundamental es la capacidad de dar resultados a la ciudadanía.
«Lo primero en este decálogo es dar resultados, porque si no hay resultados por parte de los precandidatos o de los contendientes, pues qué podemos ofrecerle a la ciudadanía», declaró Campos Galván.
Al ser cuestionada sobre su influencia en la selección de los próximos perfiles para ocupar cargos de elección popular, la titular del Ejecutivo estatal fue enfática al deslindarse de cualquier práctica de imposición. Bajo la máxima de que «gobernador no pone gobernador y gobernador no pone alcalde», Campos Galván advirtió que intervenir en dichos procesos sería contraproducente para el partido.
«Sería el beso del diablo, ¿están de acuerdo? Yo creo que todos los panistas, y todas las personas que en su momento van a elegir a los precandidatos, tenemos que buscar a los más competitivos», puntualizó.
La Gobernadora aprovechó para contrastar su modelo de gestión con el de la oposición. Definió a su administración como un gobierno enfocado en la ejecución de políticas públicas y la rendición de cuentas, en contraposición con lo que denominó como una carencia de resultados por parte de Morena.
«Nosotros somos un gobierno de resultados; lo hicimos en el municipio, lo hacemos en el gobierno del estado. Los de enfrente son los que no tienen resultados y nada más se dedican a gritar en tribuna», señaló.