
CHIHUAHUA, a 16 de abril.– La gobernadora del estado, María Eugenia Campos Galván, lanzó una alerta sobre la grave crisis hídrica que enfrenta Chihuahua, al ser clasificado como estado en “sequía extrema” por la Comisión Nacional del Agua (Conagua), situación que se ha mantenido de forma ininterrumpida durante los últimos cuatro años.
Lo anterior en entrevista con el periodista Ciro Gómez Leyva, la mandataria expuso la magnitud del problema, al señalar que la falta de lluvias ha provocado estragos en todos los sectores productivos, especialmente en el agropecuario.
“Se ha perdido casi la mitad del hato ganadero en el estado; en la Sierra Tarahumara ya no se puede sembrar frijol ni maíz para autoconsumo”, detalló Campos Galván.
Además, la gobernadora informó que más de 200 mil hectáreas de cultivo se han perdido, y adelantó que no habrá ciclo agrícola este año en varias regiones del estado debido a las condiciones climáticas adversas.
“Ante estas condiciones, se vuelve muy complicado cumplir con los compromisos internacionales”, señaló en referencia al Tratado de Aguas de 1944, que obliga a México a entregar agua a Estados Unidos a través del cauce del río Bravo.
No obstante, Campos reiteró su disposición a colaborar con el Gobierno federal, aunque enfatizó que las circunstancias actuales hacen inviable una entrega sin afectar aún más a los productores locales.
“Queremos, por supuesto, colaborar; tenemos toda la disposición con la presidenta de la República, pero es difícil hacerlo en esta situación”, subrayó.
Actualmente, las principales presas del estado se encuentran al 15% de su capacidad, lo que agrava el panorama para las comunidades agrícolas, ganaderas y urbanas que dependen de este recurso.
Pese a la crisis, la gobernadora aseguró que mantiene una relación de comunicación estrecha con la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, y confió en que habrá voluntad política para encontrar soluciones conjuntas.
“Tanto la presidenta como una servidora queremos lo mejor para Chihuahua y tendremos la mejor de las comunicaciones”, declaró.
Finalmente, Maru Campos descartó que exista presión por parte del Gobierno federal en los temas relacionados con el tratado o el uso del agua en el estado, insistiendo en que la prioridad debe ser la protección de la población, la soberanía hídrica de la entidad y la garantía del derecho humano al agua.