POR HORUS | La Columna
Ahí la llevamos, mi Clau… y algunos ya hasta llevaron flores
Hay imágenes que no necesitan demasiada explicación porque la realidad se encarga de ponerles nombre y apellido.
La del cementerio bajo el arco de “Democracia” es una de ellas. Un cartón que fue circulado en redes sociales y se hizo viral con motivo de este día de Muertos

Ahí están las lápidas del Poder Judicial, los organismos autónomos, el INE, la libertad de expresión y hasta las redes sociales. Al fondo, un hoyo recién abierto, las palas todavía con tierra fresca y, enfrente, dos personajes contemplando la obra con esa tranquilidad que solamente da saber que, al menos por ahora, el muerto no eres tú.
Y entonces aparece la frase:
“Ahí la llevamos, mi Clau”.
No es lamento. Es prácticamente un informe de avances.
Porque la democracia, según parece, no murió de golpe. La fueron enterrando por capítulos, con reformas, discursos, consultas, mayorías y una buena dosis de aquello que en política suele llamarse “transformación”.
Primero fueron los contrapesos.
Luego los organismos autónomos.
Después el Poder Judicial.
Y ahora hasta la libertad de expresión parece tener reservado un espacio en el panteón.
Lo verdaderamente preocupante no es solamente el cementerio institucional. Es la tranquilidad con la que algunos parecen contemplarlo.
Y quizá ahí está el verdadero problema: cuando la excepción se convierte en rutina, hasta el entierro de las instituciones termina pareciendo un trámite administrativo.
El arco de “Democracia”, eso sí, sigue de pie.
Porque algo tenía que quedar.
Aunque fuera el letrero.
El funeral que duró lo que tardó en aparecer un crucero
Y hablando de funerales, en Chihuahua la palabra también tuvo su momento de gloria política.
Hace unas semanas, Rafael Loera hablaba de prudencia, de tiempos y de la necesidad de entender que su partido atravesaba un momento complicado. Incluso utilizó una imagen bastante gráfica: no estaban los tiempos para hacer fiesta cuando el partido estaba de funeral.
Un mensaje sensato. Mesurado, incluso políticamente oportuno.
El pequeño detalle es que, aparentemente, el luto tuvo fecha de caducidad.
Porque este sábado pasado Loera reapareció en las calles, crucero mediante, promoviendo su nombre e imagen.
La pausa, pues, resultó ser una pausa bastante activa.
Y ahí es donde la política vuelve a demostrar que una cosa es lo que se dice frente a los micrófonos y otra lo que se hace cuando aparecen una cámara, un volante y un buen crucero.
Porque nadie le discute a Rafael Loera su derecho a aspirar a la Presidencia Municipal de Chihuahua.
Lo que sí se puede cuestionar es la congruencia.
Si el partido está de luto, se respeta el luto.
Si las aspiraciones están en pausa, pues están en pausa.
Y si la maquinaria personal sigue encendida, entonces quizá no estamos ante una pausa, sino ante una estrategia para mantener el motor encendido sin admitir que el vehículo sigue avanzando.
Maru confirma las posibles alianzas rumbo a 2027
Del otro lado del tablero, la gobernadora Maru Campos dejó claro que el escenario electoral rumbo a 2027 ya comenzó a moverse.
La mandataria confirmó que mantiene comunicación con el dirigente nacional del PRI, Alejandro “Alito” Moreno, así como con el dirigente estatal priista, Alejandro Domínguez, con el objetivo de avanzar en la construcción de posibles alianzas electorales.
Y aquí no hubo demasiadas vueltas:
“Sí, va a haber alianzas. En eso estamos”.
La definición resulta relevante porque confirma que las conversaciones entre PAN y PRI no son solamente especulación de café político.
Hay diálogo. Hay acercamientos.
Y, sobre todo, hay una lectura compartida de que el próximo proceso electoral exigirá construir acuerdos.
Campos planteó además que cualquier eventual alianza debe tener como objetivo generar resultados positivos para las familias chihuahuenses y sostener una agenda basada en valores.
En el contexto de la celebración del Día de Muertos, la gobernadora incluso contrastó su visión política con aquello que calificó la postura del partido del poder que “defiende la muerte”, contraponiendo como ejes la vida, la verdad, la familia y la libertad.
Más allá de la retórica partidista, el mensaje tiene una lectura política evidente: el PAN está comenzando a definir con quién quiere caminar hacia 2027 y bajo qué narrativa pretende hacerlo.
Corta de tajo rumores sobre la candidatura priista en Chihuahua capital
Y para quienes dentro del panismo ya comenzaban a hacer cuentas, repartir lugares y hasta imaginar escenarios, Maru Campos fue bastante clara.
Ante las versiones de que un priista pudiera encabezar una eventual alianza por la Presidencia Municipal de Chihuahua, la gobernadora respondió tajante:
“No, eso no es cierto, eso no va a suceder”.
Con esa frase, la mandataria puso un freno a las especulaciones y, de paso, dejó una señal importante sobre el tablero municipal.
El nombre de Marco Bonilla permanece en el centro de la conversación política y la propia gobernadora no ocultó su respaldo al alcalde.
Eso explica también la peculiar referencia que hizo sobre quienes, según señaló, estarían intentando afectar políticamente al edil y a otros actores que podrían representar una amenaza para determinados grupos de poder.
“Hay brujas por ahí que andan haciendo mal contra Marco Bonilla y contra los que saben que les pueden arrebatar sus cotos de poder”, afirmó.
En términos políticos, el mensaje fue bastante menos esotérico de lo que parece.
La sucesión ya está generando nervios.
Y cuando aparecen las brujas, generalmente es porque alguien ya encendió el caldero electoral.
Alan Falomir: alianza sí, pero con reglas claras
En esa misma ruta se encuentra Alan Falomir, director ejecutivo de la Junta Municipal de Agua y Saneamiento, quien consideró que existen condiciones para construir una alianza electoral con otras fuerzas políticas.
Falomir fue claro al señalar que el objetivo sería evitar que Morena y la llamada Cuarta Transformación lleguen al Gobierno de Chihuahua.
“Soy de los que considera que sí hay opción para alianza; si es total o parcial, tocará al PAN definirlo”, expresó.
Y ahí está precisamente el punto.
Será responsabilidad de las dirigencias estatal y nacional del PAN determinar qué tipo de coalición conviene, con quién y bajo qué condiciones.
Pero el mensaje político ya está sobre la mesa:
En política, las alianzas no nacen del amor, sino de las matemáticas.
Y las elecciones, como bien saben todos los partidos, se ganan precisamente con el mayor número de votos.
Ahora sí: celulares guardados
Y mientras los políticos hacen sus cuentas rumbo a 2027, en las escuelas de educación básica de Chihuahua comienza otra batalla, aunque esta vez contra un adversario mucho más pequeño y bastante más luminoso:
el teléfono celular.
A partir de este día entra en vigor la disposición que restringe el uso de teléfonos y otros dispositivos móviles durante la jornada escolar.
El subsecretario de Educación Básica, Arturo Parga Amado, explicó que la intención principal es reducir la distracción que generan estos dispositivos entre los estudiantes.
Pero hay que hacer una precisión importante:
restringir no significa prohibir.
La medida contempla tres excepciones principales.
La primera, por motivos de salud.
La segunda, por situaciones de seguridad.
Y la tercera, por razones pedagógicas.
Además, el Estado tendrá un plazo de 180 días hábiles para armonizar las disposiciones estatales con la legislación publicada por el Congreso del Estado el pasado 15 de septiembre.
Mientras tanto, cada plantel continuará aplicando sus propios acuerdos de convivencia escolar.
Parga Amado lo resumió de manera sencilla:
“Restricción significa poner límites. Esto no quiere decir que esté prohibido”.
Así que habrá que acostumbrarse a una nueva postal en las escuelas: menos celulares durante las clases y, esperemos, más atención al pizarrón, que los estudiantes apaguen la pantalla y vuelvan a mirar al frente.