HORUS | La Columna
Vaya que se calentó el ambiente político en Chihuahua. Y no precisamente por el clima.
Entre presuntos pactos con el crimen organizado, acusaciones cruzadas, panistas cerrando filas, morenistas buscando votos en el campo, aspirantes que ya empiezan a asomar la cabeza rumbo al 2027 y ganado que por fin vuelve a cruzar la frontera, Chihuahua trae de todo… menos aburrimiento.

La bomba política del inicio de la semana, la soltó el periodista Héctor de Mauleón, quien en su columna En Tercera Persona, publicada en El Universal, puso sobre la mesa una versión bastante delicada: una supuesta reunión de Ariadna Montiel con Aureliano Guzmán Loera, “El Guano”, hermano de Joaquín “El Chapo” Guzmán.
Según la versión atribuida a fuentes de seguridad federales, el encuentro habría ocurrido a principios de 2024 en Guadalupe y Calvo y habría estado relacionado con un supuesto acuerdo electoral para favorecer a candidatos de Morena.
Ojo: hasta ahora, hablamos de señalamientos atribuidos a fuentes de seguridad, no de una sentencia judicial ni de una prueba pública que determine responsabilidad penal de Montiel, pero que ha sido señalada por sus vínculos con el crimen organizado hasta por la gobernadora Maru Campos quien pone el dedo en la llaga.
La gobernadora Maru Campos ya había llevado el tema al terreno nacional al declarar, en entrevista con Carlos Loret, que Montiel tendría mucho que explicar sobre presuntos vínculos con grupos criminales que operan en Chihuahua.
Y, según lo declarado por la mandataria, el asunto incluso habría sido planteado directamente a la presidenta Claudia Sheinbaum.
Guadalupe y Calvo, Morelos, la Sierra Tarahumara, un supuesto laboratorio de drogas y un alcalde morenista aparecen en el mismo tablero.
Demasiadas piezas para que Morena pretenda que aquí no pasa nada.
Aunque, claro, también habrá que esperar que las autoridades hagan lo que corresponde: investigar y, si existen pruebas, presentarlas. Porque una acusación política no sustituye una carpeta de investigación ni una sentencia.
Eso sí: el tamaño del señalamiento amerita algo más que el clásico “son calumnias”.
Y aparece Loera en la fotografía
Como si la historia no tuviera suficientes ingredientes, De Mauleón menciona también a Juan Carlos Loera como supuesto asistente a aquella reunión.
Loera, quien mantiene diferencias políticas con Montiel, ya calificó las declaraciones de Maru como “calumnias e infamias”.
Mientras tanto, en el PAN…
Del otro lado del ring, Marco Bonilla salió a cerrar filas con César Jáuregui.
Y no se anduvo por las ramas.
Bonilla calificó a Jáuregui como un hombre valiente, “echado para adelante”, y cuestionó que el exfiscal se encuentre recluido en el Altiplano luego de enfrentar una acusación federal que, desde su perspectiva, resulta desproporcionada.
El alcalde con licencia puso sobre la mesa tres conceptos que deberían ser básicos en cualquier democracia: Estado de derecho, debido proceso y presunción de inocencia.
Hasta ahí, discurso jurídico.
Pero Bonilla también dejó ver el discurso político.
Porque cuestionó que desde la mañanera presidencial se haya hablado de Jáuregui en términos que, a su juicio, prácticamente anticipaban una culpabilidad antes de que un juez resolviera.
Y ahí está uno de los asuntos que Morena y el PAN tendrán que resolver de aquí al 2027: ¿la justicia será justicia o será utilizada como arma política?
La respuesta, naturalmente, la tendrán que dar las instituciones.
El miedo y la esperanza de Bonilla
Pero hubo una declaración de Bonilla que merece especial atención.
Cuando un periodista le preguntó qué lo mueve rumbo a la posibilidad de buscar la gubernatura, respondió con dos palabras:
Miedo y esperanza.
Miedo, dijo, de que Chihuahua pueda convertirse en un estado donde los delincuentes lleguen a cobrar cuotas a productores, comerciantes o pequeños empresarios.
Y esperanza porque, según Bonilla, Chihuahua todavía puede crecer mucho más en ganadería, agricultura, exportaciones e industria.
Aquí apareció la frase que seguramente será repetida hasta el cansancio en los próximos meses:
“No podemos entregarle Chihuahua a un régimen” de Morena.
Bonilla no solamente habló de administrar una ciudad. Habló de impedir que Chihuahua cambie de rumbo.
Y en política eso tiene nombre y apellido: 2027.
Y mientras Bonilla habla de gubernatura…
Hay quienes ya están haciendo la tarea territorial.
Aquí la verdad es que dicen, que Cruz Pérez Cuéllar, le anda ganando el mandado a Julian Lebarón pues se reunió con agricultores y líderes de la comunidad menonita de Cuauhtémoc y de la comunidad de Rubio y Namiquipa
Julián LeBarón, quien quiere meterse a la pelea y aparece como uno de los perfiles que buscan competir por la gubernatura bajo las siglas de Somos México.
Y finalmente… una buena noticia
En medio de tanta grilla, por fin llegó una noticia que sí beneficia directamente a Chihuahua.
Reabrió el puerto de exportación ganadera Palomas-Columbus, con un primer cruce de más de 750 cabezas de ganado.
El sector ganadero respiró.
Álvaro Bustillos destacó la infraestructura, la coordinación binacional y la capacidad sanitaria de Chihuahua para reactivar gradualmente las exportaciones hacia Estados Unidos.
Y aquí sí no hay que darle demasiadas vueltas:
más ganado cruzando, más productores trabajando y más actividad económica para Chihuahua.