POR HORUS | La Columna
Hay temporadas políticas en las que uno empieza preguntándose quién va a gobernar Chihuahua y termina preguntándose quién está escribiendo las reglas, quién las interpreta y, de paso, quién ya se siente dueño del tablero.
Porque apenas comienza formalmente el proceso electoral 2026-2027 y ya tenemos de todo: anteproyectos polémicos, acusaciones de “dedazo”, candidatos que todavía no son candidatos, coordinadores que ya parecen candidatos, encuestas que empiezan a repartir sonrisas y una Ciudad Juárez que, según algunos discursos, aparentemente tiene dueño.
“Lo que no dice la ley”
El primer asunto que merece lupa es el anteproyecto del Instituto Estatal Electoral de Chihuahua sobre la postulación de mujeres en municipios.
El cuestionamiento que circula es muy concreto: ¿en qué disposición de la Ley Electoral se sustentaría la reserva de 23 presidencias municipales exclusivamente para mujeres?
Porque una cosa es garantizar la paridad —obligación que nadie debería discutir— y otra muy diferente es determinar anticipadamente en qué municipios podrán competir personas de determinado sexo.
Si la medida tiene fundamento constitucional, legal o jurisprudencial, que se explique con toda claridad. Y si se trata de una atribución administrativa derivada de criterios de paridad, también debe explicarse con precisión.
Eso es justamente lo que se espera del árbitro electoral: reglas claras antes de que empiece el partido.
El proceso electoral ya inició formalmente el 1 de octubre y el IEE tiene bajo su responsabilidad organizar la elección de gubernatura, Congreso y los 67 ayuntamientos.
Por eso, la discusión no debería reducirse a “están a favor o están en contra de las mujeres”.
Ese argumento sería demasiado fácil.
La pregunta verdaderamente incómoda es otra:
¿Hasta dónde llega la facultad del árbitro y dónde empieza la facultad del legislador?
Porque si el árbitro termina diseñando las reglas que los jugadores deben obedecer, habrá que revisar muy bien quién está jugando y quién está pitando.
Santiago y el famoso “dedazo”

Mientras tanto, Santiago de la Peña sigue apareciendo en reuniones con simpatizantes panistas que lo ubican como uno de los perfiles interesados en competir por la Presidencia Municipal de Chihuahua.
En sus redes sociales, De la Peña comentó:
“Chihuahua no llegó hasta aquí por casualidad. Lo han construido sus familias, profesionistas, comerciantes y trabajadores, todos empujando hacia el mismo rumbo. Y lo que sigue también se decide entre todos: pensar desde hoy en la ciudad que queremos para los próximos años. Gracias a mi amigo Alfredo Chávez por coincidir en lo fundamental que es caminar juntos, con unidad y con claridad de rumbo, en donde también encontramos la mejor forma de defender a Chihuahua.”
Lo anterior, al lado de varias imágenes de los que acudieron a la cita. Hasta ahí normal.
Lo divertido vino cuando apareció el tema del supuesto “dedazo”.
Cuauhtémoc Estrada cuestionó que pudiera existir una designación directa en favor de De la Peña.
Y Santiago respondió, entre risas:
“Bueno, pues que me la haga buena, ¿no? Primero”, porque donde hubo dedazo fue en Morena», haciendo referencia a la elección de su candidata a la alcaldía de Juárez.
El propio De la Peña cuestionó también el procedimiento mediante el cual Andrea Chávez fue designada como coordinadora municipal de Morena en Ciudad Juárez, citando los cuestionamientos públicos del exdirigente morenista Martín Chaparro.
Según su interpretación, el nombramiento pudo formar parte de un acuerdo político posterior a la designación de Cruz Pérez Cuéllar como coordinador estatal.
Andrea y una Juárez que, aparentemente, necesita escrituras
Y hablando de Andrea Chávez, la senadora con licencia acaba de descubrir una nueva categoría dentro de la geografía electoral: la ciudad que se siente propietaria de su propio proceso político.
Al ser cuestionada sobre el próximo acto del PAN en Ciudad Juárez para formalizar a Marco Bonilla como coordinador estatal, Chávez calificó el evento como una “provocación” y sostuvo que el PAN perdió competitividad electoral en la frontera.
También afirmó que los juarenses no quieren al PAN ni a la gobernadora y que serán ellos, mediante el voto, quienes decidan quién encabezará la administración municipal.
Aquí conviene hacer una pausa.
Porque decir “los juarenses piensan esto” es una afirmación monumental.
Ciudad Juárez tiene más de una voz, más de un barrio, más de una colonia, más de una opinión y, sobre todo, más de un partido político.
Ningún dirigente, candidato, coordinador, senador o aspirante tiene el poder de hablar en nombre de todos los juarenses.
Otro cuestionamiento que se hizo a la senadora tiktoker fue que si buscaría también el voto para Cruz Pérez Cuéllar a la gubernatura. Ahí le dio más vueltas que un rodeo y no respondió, En cambio sí “sugirió” que los juarenses voten libremente por quién quieran. En eso tiene razón.
La democracia tiene una pequeña manía: hace que la gente vote por sí misma.
No por el vocero de turno.
Y por eso resulta particularmente curioso que una dirigente política asegure conocer de antemano lo que quiere toda una ciudad, mientras al mismo tiempo sostiene que serán los propios juarenses quienes decidirán libremente.
Pues sí.
Que decidan.
Eso suele ser precisamente lo que hacen las elecciones.
La encuesta que llegó justo a tiempo
Y mientras los políticos emplean discursos disuasivos, llegaron las encuestas a echarle gasolina a la conversación.
La medición de Massive Caller levantada el 6 de octubre coloca a Marco Bonilla con 34.7 por ciento frente a 29.2 por ciento para Cruz Pérez Cuéllar en un escenario de eventual contienda por la gubernatura.
La diferencia es de 5.5 puntos porcentuales. El ejercicio reporta mil entrevistas y un margen de error de ±3.4 puntos.
Aunque tampoco hay que confundir una fotografía con una película.
La elección es hasta junio de 2027.
Faltan candidaturas formales, campañas, debates, alianzas, rupturas, errores, aciertos y, sobre todo, el voto ciudadano.
Las encuestas sirven para medir el momento. Momento en que Bonilla lleva la delantera. Ciertamente al alcalde ahora con licencia de la capital tiene el reto de luchar contra la marca Morena, pues los cuadros de la 4T están cada vez más desgastados y no cuentan con el ánimo del pueblo, pero hablando del partido es otra cosa.
Bonilla, mientras tanto, habla de educación
Y mientras la grilla se concentra en quién va arriba, quién fue designado y quién provocó a quién, Marco Bonilla participó en un encuentro universitario convocado por la Facultad de Derecho de la UACH, donde se abordaron los retos educativos de las nuevas generaciones.
El planteamiento giró alrededor de algo menos espectacular que una pelea partidista, pero bastante más importante: preparar a Chihuahua para una economía que demanda perfiles especializados.
Bonilla destacó sectores como el aeroespacial, médico, robótico y tecnológico, y habló de la necesidad de fortalecer la formación en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas.
En el encuentro también participó Enrique de la Madrid, quien llamó a los jóvenes a prepararse ante el avance de la inteligencia artificial y la automatización.
Es decir, mientras unos políticos están preocupados por quién toma protesta, otros hablan de quién va a tener las herramientas para trabajar cuando esa toma de protesta ya sea historia.
La verdadera pelea apenas comienza
Ni el IEE es dueño de los votos, ni Morena es dueño de Juárez, ni el PAN es dueño de Chihuahua, los ciudadanos deciden.