Ante los cuestionamientos sobre el retraso en la ejecución de órdenes de aprehensión desde julio, la Fiscalía asegura que la integración de la carpeta requirió un peritaje detallado debido a la mala calidad del material videográfico.
La Fiscalía General del Estado descartó omisiones o demoras injustificadas en el proceso de detención de elementos policíacos implicados en delitos recientes, argumentando que la calidad del material en vídeo exigió un riguroso trabajo de análisis técnico e individualización antes de solicitar las órdenes de aprehensión.
Ante las interrogantes sobre por qué las detenciones no se ejecutaron desde que la Secretaría de Seguridad Pública Estatal (SSPE) interpuso las denuncias correspondientes en Asuntos Internos y ante el Ministerio Público el pasado mes de julio, el fiscal Francisco Sáenz explicó que los procedimientos administrativos y penales llevan ritmos distintos.
«Los vídeos realmente están muy pixeleados. Más que el análisis de las grabaciones en sí, se requirió un trabajo conjunto con la SSPE para integrar la carpeta, individualizar a los involucrados y sustentar los elementos que permitieron a los jueces liberar las órdenes de captura», puntualizó Sáenz.
El fiscal reiteró que la coordinación con el secretario Loya se mantiene de manera estrecha a fin de deslindar responsabilidades y determinar si existen más elementos en activo o mandos involucrados en la red de complicidades.