POR HORUS | La Columna
Hay días en que la política de Chihuahua en conexión de Ciudad Juárez parece escrita por un guionista con demasiada imaginación.
Y este jueves fue uno de esos días.
Mientras en los discursos se habla de transformación, seguridad, bienestar y de construir un mejor Chihuahua, la Fiscalía General de la República decidió tocar la puerta —bueno, técnicamente llegó con orden de cateo— de instalaciones relacionadas y casa del empresario Carlos Alberto Velázquez Nieto, propietario de Energética Carvel y socio mayoritario de Aseo Municipal, la compañía que durante el gobierno de Cruz Pérez Cuéllar obtuvo dos de las cuatro zonas de recolección de basura de Ciudad Juárez.


Coincidencia, dirán algunos.
Pregunta legítima, responderán otros.
Porque resulta que Aseo Municipal fue constituida en febrero de 2023 y, apenas unos meses después, obtuvo las zonas 3 y 4 de recolección de residuos, mediante un contrato cuya vigencia se extiende hasta septiembre de 2038.
Quince añitos.
Nada más.
Una relación contractual de esas que no se acaban ni cambiando de administración, ni cambiando de partido, ni cambiando de discurso.
Y ahora, tres años después, agentes de la FGR y de la Guardia Nacional llegaron precisamente a las instalaciones de la empresa en la carretera Panamericana, donde revisaron oficinas, documentación y unidades.
En paralelo, fuerzas federales realizaron diligencias en instalaciones de Carvel y en un domicilio relacionado con Velázquez Nieto en Chihuahua capital. Hasta el momento, la FGR no ha informado públicamente cuál es el objeto concreto de las diligencias ni ha confirmado oficialmente una detención.
Así que, por ahora, calma.
Nadie está diciendo que un cateo sea una sentencia.
Porque una cosa es que la autoridad investigue y otra, muy distinta, que exista responsabilidad penal acreditada.
Pero tampoco hay que hacerse los sorprendidos.
Lo que no se puede negar es la relación de Cruz Pérez Cuéllar con el sujeto en investigación, Carlos Alberto Velázquez Nieto, quien por ahora está en el ojo del huracán y siendo investigado por la FGR.
¿Será su principal financiero? Eso lo determinarán las investigaciones, pero si es así terminará por dejar fuera de la candidatura al aspirante más fuerte de Morena para la gubernatura de Chihuahua.
Y si es así, es extraño que sea investigado por la FGR y cateado por la Guardia Nacional en plena campaña.
Aquí surge otra pregunta, ¿será encargo de su más fiera contrincante, Andrea Chávez?, lo decimos por la gran influencia que puede tener siendo Senadora con licencia pero con gran influencia en el Senado de la república especialmente con el grupo Tabasco que va por todo por conseguir la gubernatura de Chihuahua para sus fines.
Lo cierto es que un medio de comunicación identificado desde hace muchos años con el Senador Javier Corral subió un video a redes sociales con material denostativo de la relación de Cruz Pérez Cuéllar con el empresario Carlos Velazquez. El cual integramos a esta columna a fin de que ud querido lector tome sus opiniones:
La basura llegó con cinco meses de experiencia
Aquí está una de las preguntas que desde 2023 se quedaron flotando en el aire.
Aseo Municipal fue creada el 20 de febrero de 2023.
Cinco meses después participó en el proceso para reorganizar la recolección de basura y terminó quedándose con dos de las cuatro zonas de Ciudad Juárez.
Es decir, la empresa prácticamente acababa de aprender a caminar y ya le estaban entregando media ciudad para recogerle la basura.
El propio Cruz Pérez Cuéllar defendió entonces la legalidad del procedimiento y sostuvo que la compañía había cumplido con los requisitos, además de advertir que el Municipio exigiría que prestara un servicio de calidad.
Y aquí es donde conviene hacer una pausa.
Porque legalidad y conveniencia política son dos preguntas diferentes.
Que una empresa haya cumplido formalmente con los requisitos de una licitación no significa, por sí mismo, que todas las preguntas políticas alrededor del contrato desaparezcan.
Y ahora las preguntas regresan, pero con uniforme federal.
De la gasolina a la basura: vaya versatilidad empresarial

Velázquez Nieto es conocido principalmente por sus negocios relacionados con combustibles.
Aseo Municipal representa otra vertiente empresarial: la recolección de residuos.
Y ahí aparece el primer detalle que hace levantar la ceja.
No porque sea ilegal que un empresario diversifique sus negocios.
Faltaba más.
En México, diversificar es casi deporte y necesidad nacional.
Lo interesante es que una compañía recién creada haya conseguido una relación contractual de largo plazo para atender dos de las cuatro zonas de recolección de una de las principales ciudades del estado.
Y esa relación no termina mañana.
Termina en 2038.
La documentación disponible confirma que Aseo Municipal obtuvo las zonas 3 y 4 y que el contrato DCA/DGSP/162/2023 tiene vigencia del 5 de septiembre de 2023 al 4 de septiembre de 2038.
Ahora bien, alrededor de Energética Carvel también existen antecedentes de investigaciones y señalamientos periodísticos relacionados con operaciones de combustibles.
Eso tampoco debe convertirse automáticamente en una condena.
Pero sí explica por qué el cateo de este jueves despierta preguntas adicionales.
Y vaya que despierta preguntas incómodas.
¿Y qué tiene que ver Cruz?
Aquí empieza la parte políticamente incómoda.
Porque Cruz Pérez Cuéllar no es un personaje cualquiera dentro de esta historia.
Fue el alcalde que encabezó el Gobierno Municipal cuando Aseo Municipal obtuvo el contrato.
Y hoy es un político que busca mantenerse en la conversación rumbo a 2027.
Por eso, cualquier relación contractual entre su administración y empresas que actualmente están bajo escrutinio federal inevitablemente será revisada con lupa.
No porque eso pruebe una irregularidad.
Sino porque así funciona la política.
Cuando el dinero público y los aspirantes a cargos de elección popular aparecen en la misma fotografía, hasta el más pequeño detalle termina convertido en pregunta.
Y aquí hay varias.
¿Quién revisó los antecedentes de la empresa?
¿Qué requisitos fueron determinantes para otorgarle las zonas?
¿Cuánto dinero público ha recibido Aseo Municipal desde que comenzó a prestar el servicio?
¿Qué controles existen actualmente sobre ese contrato?
¿Y qué ocurriría con la concesión si eventualmente una autoridad federal determinara alguna responsabilidad que involucrara a la empresa o a sus directivos?
Son preguntas bastante sencillas.
No necesitan escoba.
Necesitan documentos.
Y luego están las otras versiones…
En las últimas horas también han circulado señalamientos sobre otros negocios y operaciones entre empresas vinculadas con Velázquez Nieto y el Municipio de Juárez.
Entre ellos aparecen versiones sobre suministro de combustible, contratos relacionados con Porteadora Carvel, utilización de una aeronave del empresario por parte de Cruz Pérez Cuéllar y una supuesta relación con funcionarios municipales.
Aquí conviene poner freno.
Algunos de esos señalamientos no cuentan, hasta ahora, con documentación pública suficiente que permita presentarlos como hechos comprobados.
Por ejemplo, sí existen registros públicos de operaciones comerciales de empresas relacionadas con Carvel con gobiernos municipales, así como documentos que acreditan que el Municipio de Juárez ha adquirido combustible a compañías de ese grupo en años anteriores.
También está documentado que Porteadora Carvel es una empresa dedicada al transporte de combustible.
Pero una cosa es que exista una empresa, otra que tenga contratos específicos con el Municipio y otra muy distinta es afirmar, sin documentos, que determinadas operaciones tuvieron como propósito financiar una campaña política.
Ahí es donde la pluma debe frenar antes de convertirse en expediente judicial.
¿Y el supuesto financiamiento?
La versión de que estos negocios representarían una fuente de financiamiento para una eventual campaña de Cruz Pérez Cuéllar es, por ahora, un señalamiento político que no está acreditado públicamente.
Y eso merece decirse con todas sus letras.
Porque si alguien tiene pruebas de financiamiento ilegal, que las presente.
Y si existen contratos, facturas, transferencias, convenios o cualquier otra documentación que permita establecer una ruta del dinero, que se conozca.
Eso sería mucho más interesante que cien publicaciones de redes sociales.
Porque la política tiene una mala costumbre: cuando faltan documentos, sobran interpretaciones.
La verdadera pregunta está en los expedientes
Lo verdaderamente relevante de lo ocurrido este jueves no es fabricar culpables antes de tiempo.
Es saber qué está investigando la FGR.
Porque hasta ahora existe un hecho concreto: hubo cateos federales en inmuebles relacionados con Carlos Alberto Velázquez Nieto y también en instalaciones de Aseo Municipal, empresa que mantiene un contrato de largo plazo con el Municipio de Juárez.
Existe otro hecho: Aseo Municipal fue creada en febrero de 2023 y meses después obtuvo dos de las cuatro zonas de recolección de basura de Ciudad Juárez.
Y existe otro: el propio Cruz Pérez Cuéllar defendió públicamente la legalidad de aquella adjudicación cuando fue cuestionada por la corta antigüedad de la empresa.
Todo eso está documentado.
Lo demás —detenciones, delitos concretos, responsabilidades, financiamiento político o posibles consecuencias contractuales— tendrá que acreditarse.
Porque si la investigación federal termina revelando irregularidades, habrá mucho que explicar.
Y si no las revela, también habrá que decirlo.
Así funciona el periodismo.
Ahora bien…
Si alguien pensaba que después de tres años nadie volvería a preguntar por aquel contrato de 15 años, parece que la basura acaba de sacar un nuevo capítulo.
Y esta vez, curiosamente, no llegó en un camión recolector. Llegó en una camioneta de la Guardia Nacional.