La gira de Maru, la lluvia que urge y las hieleras que sobran

POR HORUS

Pues resulta que después de la reunión privada entre Maru Campos y Claudia Sheinbaum en una sala del aeropuerto de Ciudad Juárez, la gobernadora no se quedó esperando a que las buenas intenciones se evaporaran junto con el café.

La presidenta le abrió la puerta para que los asuntos de Chihuahua fueran atendidos en la Ciudad de México y Maru, ni tarda ni perezosa, agarró a parte de su gabinete y se fue directo a tocar puertas.

Y vaya que tocó.

La agenda incluyó reuniones con Gobernación, Seguridad, Conagua y Agricultura, entre otros funcionarios federales, con temas que para Chihuahua no son precisamente de ornato: seguridad, agua, gusano barrenador, campo e infraestructura. La propia gobernadora informó que encontró disposición para revisar la problemática hídrica del estado.

Aquí es donde la política deja de ser discurso y comienza a parecerse a la gestión.

Porque una cosa es decir “vamos a coordinarnos” y otra muy distinta es tomar el avión, sentarse con los funcionarios responsables y empezar a poner expedientes sobre la mesa.

Maru no desperdició el boleto

La reunión con Sheinbaum había sido precedida por meses de diferencias entre ambos gobiernos, particularmente en materia de seguridad. El encuentro privado del 19 de septiembre ocurrió precisamente en ese contexto y ambas partes plantearon la necesidad de mejorar la coordinación institucional.

Ahora vino la segunda parte.

La gobernadora entendió que si la Federación dijo “vamos a trabajar”, había que preguntar inmediatamente: “¿cuándo empezamos?”

Y parece que la respuesta fue: “ahorita”.

Por eso apareció en Conagua, en Gobernación, en Seguridad y en Agricultura.

No hay misterio.

El agua no se resuelve con publicaciones de Facebook; la seguridad no se atiende con declaraciones; el campo no se salva con aplausos y el gusano barrenador tampoco entiende de colores partidistas.

Así que, si la puerta se abrió, había que entrar.

Y parece que Tláloc también recibió invitación

Por si fuera poco, Chihuahua está esperando otra visita: la del agua.

Porque si finalmente llegan las lluvias anunciadas para los próximos días, más de uno va a respirar con alivio.

Y no, no debería ser motivo de queja que llueva en un estado que lleva meses padeciendo una situación hídrica complicada.

Que puede haber afectaciones, claro.

Que puede haber inundaciones, también.

Pero entre un encharcamiento temporal y un campo sin agua hay una diferencia bastante más grande que la que cabe en un titular.

Para el sector agropecuario, cada milímetro cuenta.

Y mientras unos esperan que el cielo haga su parte, las autoridades tendrán que hacer la suya.

Porque tampoco podemos pedirle a Tláloc que presente proyectos ejecutivos, consiga presupuesto y tramite permisos.

El capítulo Jáuregui

Y hablando de la reunión Maru-Sheinbaum, tampoco faltaron las lecturas políticas.

Hubo quienes interpretaron las referencias presidenciales al caso de los agentes estadounidenses involucrados en un operativo en Chihuahua como un mensaje dirigido al exfiscal César Jáuregui.

Pero aquí conviene separar el análisis de los hechos.

La presidenta ha señalado que, si se acredita alguna violación a la ley por parte de funcionarios, deberán fincarse responsabilidades. Ese es un asunto que corresponde a las autoridades competentes y a las investigaciones respectivas.

El propio Jáuregui, por cierto, no salió a incendiar la plaza.

Por el contrario, calificó positivamente el encuentro entre ambas mandatarias y sostuvo que era necesario para “distensionar” la relación entre el Gobierno estatal y el Federal.

Y aquí aparece otra paradoja interesante:

Mientras algunos parecían estar preparando las trompetas para anunciar una guerra política, los protagonistas estaban hablando de coordinación.

A veces la política tiene esas cosas.

Los de afuera hacen más ruido que los que están sentados en la mesa.

Y para que nadie diga que en Juárez no se trabaja…

También hubo noticias desde Ciudad Juárez.

El secretario de Comunicaciones y Obras Públicas, Jorge Chánez Peña, acompañado por Rogelio Fernández Irigoyen, del Fideicomiso de Puentes Fronterizos, presentó ante el alcalde interino Héctor Ortiz Orpinel los proyectos de infraestructura vial que se desarrollan en distintos puntos de la frontera.

Paseo de la Victoria, De las Torres, Manuel Gómez Morín, Teófilo Borunda y Juan Pablo II aparecen en la agenda de obras y coordinación vial.

Y aquí sí conviene ponerle asterisco al asunto.

Algunas de estas obras han enfrentado procesos de licitación que tuvieron que repetirse después de declararse desiertos, por lo que no todo ha sido precisamente una alfombra roja.

Pero una cosa es reconocer los retrasos administrativos y otra decir que no existe obra.

Hay proyectos en marcha, otros en proceso de licitación y una inversión estatal considerable prevista para infraestructura fronteriza.

Así que, para quienes andan buscando dónde quedó la obra pública, quizá habría que revisar las convocatorias antes de afirmar que desapareció debajo de un puente.

Una medalla para quienes sí curan

Y entre tanta grilla, infraestructura, agua y pleitos políticos, también hay espacio para reconocer algo bastante menos estridente: el Congreso del Estado presentará la convocatoria a la Medalla Chihuahua al Mérito Médico 2026, a través de la Comisión de Salud que encabeza la diputada Yesenia Reyes.

La iniciativa contará con la participación de legisladores de distintas fracciones.

Y qué bueno.

Porque entre tanta discusión sobre quién le gana a quién en las encuestas, quién se reúne con quién y quién sube qué video, conviene recordar que también hay personas que pasan su vida atendiendo enfermos, salvando vidas y trabajando cuando los demás apenas están buscando estacionamiento.

Esos sí merecen reflectores.

Y ahora sí… la hielera incómoda

Pero como toda buena semana política en Chihuahua, tenía que aparecer el prietito en el arroz.

Y llegó desde Ciudad Juárez.

Trabajadores y ciudadanos reportaron en redes sociales que durante un evento deportivo sindical de los telefonistas, realizado en instalaciones del gimnasio del IMSS de la avenida Vicente Guerrero, habría habido hieleras con cerveza y consumo de alcohol pese a tratarse de un evento catalogado como “familiar”.

Aquí hay que ser cuidadosos: son señalamientos que deben investigarse y comprobarse.

Pero si efectivamente hubo consumo de alcohol, menores de edad y posteriormente riñas o intentos de altercado dentro del inmueble, entonces ya no estamos hablando de una simple convivencia deportiva.

Estamos hablando de algo que merece una explicación.

Porque una cosa es llevar balones.

Otra, bastante diferente, es llevar las hieleras.

Y si además hubo pleitos, entonces quizá el torneo terminó incluyendo una disciplina que no estaba contemplada en la convocatoria:

“levantamiento de cerveza con lanzamiento de insultos”.

Eso sí, seguramente sin medalla.

La pregunta del millón

Al final, de todo este desfile de acontecimientos queda una pregunta muy sencilla:

¿Quién está dispuesto a hacer la parte que le corresponde?

Porque Chihuahua necesita agua.

Necesita seguridad.

Necesita infraestructura.

Necesita apoyo al campo.

Necesita coordinación con la Federación.

Y también necesita que quienes administran espacios públicos expliquen qué ocurre dentro de ellos cuando aparecen denuncias de este tipo.

La reunión de Maru con Sheinbaum abrió una puerta.

Ahora habrá que ver qué entra por ella.

Porque si la política se queda en la foto, no sirve de mucho.

Pero si de esa fotografía salen acuerdos, presupuesto, agua, seguridad, obras y soluciones, entonces quizá por fin estamos hablando de política útil.

Y mientras tanto, que llueva.

Que llueva bastante.

Pero, por favor, que las únicas hieleras que terminen vacías sean las de agua después de una buena jornada de trabajo.

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