Ante la incertidumbre que existe sobre la disponibilidad de agua para el próximo ciclo agrícola, el alcalde de Delicias, Jesús Valenciano García, planteó aprovechar el agua acumulada en la mina de Naica como una alternativa para apoyar al sector productivo de la región centro-sur.
El presidente municipal señaló que, junto con el alcalde de Saucillo, Fito Gardea, se han realizado gestiones ante autoridades estatales y federales para analizar la posibilidad de utilizar este recurso con fines agrícolas.
Según explicó Valenciano, la mina de Naica mantiene una importante cantidad de agua en su subsuelo y actualmente cuenta con pozos de desagüe que permiten controlar su acumulación.
“Hay una posibilidad real, tangible, de obtener agua de una mina, que es la mina de Naica”, afirmó.
El alcalde explicó que la propuesta contempla conducir el agua hacia la presa Las Vírgenes mediante un trayecto de aproximadamente 30 kilómetros.
Una de las características que, de acuerdo con Valenciano, permitiría hacer viable el proyecto es que la conducción podría realizarse aprovechando la gravedad, sin requerir un sistema de bombeo permanente.
El principal planteamiento de la autoridad municipal sería que el agua destinada al uso agrícola pudiera recibir una tarifa eléctrica agrícola en lugar de una tarifa industrial, en caso de requerirse energía para las operaciones relacionadas con el desagüe.
Valenciano señaló que la tarifa industrial podría representar un costo considerablemente mayor.
El alcalde aseguró que el proyecto ya ha sido planteado ante instancias relacionadas con el agua, aunque reconoció que hasta el momento no han recibido la respuesta que esperaban de las autoridades federales.
“No nos han pelado, no les voy a mentir, no nos han pelado”, expresó.
Buscan una alternativa ante la falta de agua
Valenciano sostuvo que el planteamiento adquiere relevancia ante la incertidumbre sobre el próximo ciclo agrícola, debido a que la región depende de manera importante del agua para mantener sus actividades productivas.
Aclaró que el agua de la mina no se plantea para consumo humano, sino exclusivamente para actividades agrícolas.
También señaló que la mina no se encuentra clausurada y que desde hace más de una década cuenta con pozos destinados al desagüe para controlar la acumulación de agua.
De acuerdo con su planteamiento, existen dos posibilidades: que la propia operación minera continúe realizando el manejo del agua o que se establezca un esquema conjunto con autoridades y productores para aprovecharla en beneficio del sector agrícola y pecuario.
“De manera conjunta lo podemos hacer para poderle dar vida a un sector agrícola y pecuario que hoy está en una decadencia derivado de esta crisis hidroagrícola”, sostuvo.
El alcalde consideró que la propuesta requiere coordinación entre los gobiernos municipal, estatal y federal, además de la participación de los productores y de las instancias relacionadas con el manejo del agua.
El objetivo, dijo, sería convertir un recurso actualmente controlado mediante labores de desagüe en una alternativa para enfrentar parte de la crisis hídrica de la región.