Chihuahua, Chih.— El delegado estatal de la Comisión Nacional del Agua, Román Alcántar Alvídrez, fingió literalmente demencia o desconocimiento de la serie de apagones o corte de energía eléctrica por la insuficiencia de la paraestatal, CFE. Afirmó no tener conocimiento de las quejas por apagones que impiden entre otros inconvenientes, extraer agua en El Sauz y se comprometió a revisar el asunto con la eléctrica federal.
Al ser cuestionado sobre reportes de vecinos de esa zona —batería de pozos de la que depende cerca del 40 por ciento del abasto de Chihuahua capital—, Alcántar respondió: “Ah, no estaba enterado, no tenía conocimiento, pero lo revisamos con mucho gusto a ver qué es lo que está pasando con CFE”.
La pregunta es: ¿Qué no habita en esta ciudad?
La queja no es menor ni reciente. El director de la JMAS, Alan Falomir, ha documentado que julio trajo un máximo histórico de cortes reportados a CFE, que agosto volvió a picar y que cada interrupción deja de bombearse millones de litros. En El Sauz, una falla de una a tres horas obliga a operar con tanques para no dejar colonias sin presión.
Que el representante de Conagua en el estado se entere del problema en una pregunta de pasillo, el mismo día en que la JMAS habla de cortes sin garantías, deja en claro el desencuentro entre quienes extraen el agua y quien, en el papel, coordina la política hídrica federal. Alcántar ofreció revisarlo “con mucho gusto”. En El Sauz, el gusto que falta es que no se vaya la luz.