Develación del busto de Francisco Barrio reúne a figuras del panismo y del escenario político de Chihuahua y del País

Chihuahua, Chih.- La figura de Francisco Barrio Terrazas volvió a congregar a buena parte de la clase política de Chihuahua y del País, durante la desvelación del busto en su honor, ceremonia celebrada en el circuito universitario ahora llamado «Francisco Barrio», frente al Campus II de la Universidad Autónoma de Chihuahua (UACH), donde el homenaje al exgobernador se convirtió también en un encuentro de distintas generaciones del panismo y de personajes que han marcado la vida política del estado.

La ceremonia estuvo encabezada por el rector de la UACH, Luis Rivera Campos, y el alcalde de Chihuahua, Marco Antonio Bonilla Mendoza, quienes destacaron el legado de Barrio Terrazas tanto en la lucha democrática como en la vida pública y universitaria de Chihuahua.

Al acto acudió también Karina Olivas, esposa del presidente municipal, además de Daniela Álvarez, presidenta estatal del Partido Acción Nacional; Héctor Acosta Félix, titular de la Auditoría Superior del Estado; las diputadas federales Rocío González y Manque Granados, así como el diputado federal Federico Döring.

También estuvieron presentes el secretario de Educación y Deporte, Hugo Gutiérrez, secretario de Educación y Fernando Álvarez Monje, secretario particular de la gobernadora Maru Campos.

Los hombres de Barrio

Uno de los aspectos que dio un particular significado político al encuentro fue la presencia de algunos de quienes formaron parte de la administración de Francisco Barrio Terrazas entre 1992 y 1998.

Entre los asistentes estuvieron Eduardo Romero Ramos, César Jáuregui Robles y el expresidente municipal Ramón Galindo Noriega, quienes acompañaron al exmandatario durante aquella etapa que marcó la llegada del PAN al Gobierno del Estado.

La presencia de estos excolaboradores permitió reunir, décadas después, a integrantes de aquella generación que participó en uno de los procesos políticos más relevantes de la historia contemporánea de Chihuahua.

Barrio Terrazas no solamente fue recordado como gobernador, sino como uno de los protagonistas de la lucha democrática que tuvo uno de sus episodios más importantes en Chihuahua durante la década de los ochenta.

Una fotografía política de varias generaciones

La ceremonia también contó con la presencia de autoridades municipales de otras regiones del estado, entre ellas la alcaldesa de Meoqui, Miriam Soto, y el alcalde de Delicias, Jesús Valenciano, además de dirigentes, legisladores y representantes de distintos sectores.

Desde el ámbito nacional acudieron figuras vinculadas históricamente al panismo, como Margarita Zavala, esposa del expresidente Felipe Calderón, y Santiago Creel Miranda, quienes se sumaron al homenaje al exgobernador chihuahuense.

La convocatoria alcanzó incluso a nuevos rostros que actualmente buscan construir una candidatura para las elecciones municipales, como Rafael Loera Talamantes y César Jáuregui Moreno, identificados entre los aspirantes del PAN a la Presidencia Municipal de Chihuahua.

También acudieron panistas de larga trayectoria como Carlos Borruel y Miguel Riggs, exfuncionarios y personajes que en los últimos tiempos han tenido mayor cercanía o participación en espacios relacionados con Morena.

La diversidad de asistentes convirtió el acto en algo más que una ceremonia protocolaria: fue una fotografía de la evolución política de Chihuahua y de las distintas generaciones que han transitado por el escenario público estatal.

“Es tiempo de los valientes”

Durante su intervención, Marco Bonilla recordó la influencia que Francisco Barrio tuvo en su propia formación.

El alcalde narró que desde niño escuchaba hablar de Barrio en su casa, particularmente durante las campañas de 1986 y 1992, y recordó que siendo estudiante acudía a las inmediaciones de Palacio de Gobierno para observar la llegada del entonces gobernador.

Años después, dijo, comprendió la dimensión histórica del personaje que saludaba cuando era niño.

Bonilla destacó que la generación de Barrio enfrentó un periodo marcado por dificultades económicas, represión política y un creciente despertar ciudadano que desembocó en la lucha electoral de 1986.

Afirmó que aquella generación pudo perder una elección, pero terminó ganando algo mucho más grande: abrir el camino para la transformación democrática del país.

El alcalde también reveló que, durante una de sus últimas conversaciones con Barrio, el exgobernador le expresó una frase que aseguró no haber olvidado:

“Marco, es tiempo de los valientes. No hay que rajarse.”

Bonilla sostuvo que el mensaje cobra especial relevancia ante las circunstancias actuales y llamó a mantener la defensa de la democracia y la libertad.

“Este busto no puede convertirse solamente en una pieza de bronce. Tiene que ser un homenaje vivo de Chihuahua para México entero”, señaló.

Hortencia Olivas: el hombre detrás del político

Por su parte, Hortencia Olivas de Barrio, viuda del exgobernador, recordó a su esposo no solamente como político, sino como padre, esposo, abuelo y amigo.

Lo describió como un hombre íntegro, creyente, valiente y comprometido con sus ideales, quien llegó a la política proveniente de la actividad empresarial y con la convicción de que el gobierno debía tener un propósito sencillo: servir.

También recordó los momentos más difíciles de su trayectoria, particularmente el proceso electoral de 1986 y posteriormente la muerte de su hija Yuli, ocurrida apenas días antes de que Barrio asumiera como gobernador.

Olivas de Barrio destacó que Francisco Barrio vivió 55 años a su lado y que, lejos de los cargos públicos, era simplemente “Pancho”: un hombre que disfrutaba de su familia, sus amigos, la lectura, la música, los viajes y las tertulias.

Un legado que permanece en la UACH

La elección del Campus II de la UACH para colocar el busto tuvo además un significado especial.

Barrio Terrazas fue alumno y maestro de la máxima casa de estudios y, durante su administración, comenzó a impulsarse el proyecto que posteriormente se convertiría en Ciudad Universitaria.

Por ello, el rector Luis Rivera Campos y los participantes en la ceremonia destacaron la relación del exgobernador con la institución y su compromiso con la educación como una herramienta para transformar la vida de las personas.

La escultura, elaborada por el escultor Pedro Francisco Rodríguez, quedó así como un punto permanente de referencia para las nuevas generaciones universitarias.

Más allá de recordar al gobernador que encabezó Chihuahua entre 1992 y 1998, el homenaje buscó preservar la memoria de un político que participó en una de las etapas decisivas de la transición democrática del estado.

Y la concurrencia dejó, además, una imagen política imposible de ignorar: viejos colaboradores de Barrio, dirigentes actuales, legisladores, alcaldes, figuras nacionales y nuevos aspirantes compartiendo el mismo espacio frente a la figura de quien, para varias generaciones de chihuahuenses, representa uno de los rostros más emblemáticos de la lucha por la democracia.

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