El alcalde de Chihuahua, Marco Bonilla Mendoza, calificó al denominado “huachicol fiscal” como uno de los principales escándalos de corrupción del país y sostuvo que representa, desde su perspectiva, “el mayor robo en la historia de México”.
Durante una entrevista, el presidente municipal cuestionó la pérdida de recursos fiscales relacionada con el ingreso de mercancías y combustibles mediante esquemas que, según su señalamiento, evaden el pago correspondiente de impuestos.
Bonilla afirmó que más de 600 millones de pesos no estarían ingresando a las arcas públicas debido a la falta de pago de impuestos en operaciones realizadas a través de las aduanas bajo control del Gobierno Federal.
El alcalde colocó este asunto entre los temas que, a su juicio, debieron recibir mayor atención en el segundo informe de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Su crítica apunta directamente al funcionamiento de las aduanas federales y al impacto que tendría la evasión fiscal sobre las finanzas públicas.
Bonilla sostuvo que el problema no puede analizarse únicamente como un fenómeno de contrabando, sino también como una pérdida de recursos que deberían terminar en las arcas del Estado.
La acusación forma parte de una crítica más amplia del alcalde hacia la administración federal, a la que cuestionó también por sus cifras de homicidios, el manejo de personas desaparecidas y las políticas relacionadas con los medios de comunicación.
Con ello, Bonilla busca colocar sobre la mesa una agenda de temas que, considera, no fueron abordados con suficiente profundidad durante el informe presidencial.