César Jáuregui descartó abandonar el PAN en caso de que no sea seleccionado como candidato a la presidencia municipal de Chihuahua y afirmó que, independientemente del resultado del proceso interno, respetará la decisión que adopten los órganos del partido.
Con 43 años de militancia panista, Jáuregui aseguró que su permanencia en Acción Nacional no depende de obtener una candidatura.
El aspirante sostuvo que en la vida partidista existen decisiones que pueden agradar y otras que pueden generar desacuerdo, pero consideró que la disciplina política implica aceptar los resultados.
“Estoy en este partido, no por una candidatura”, afirmó.
La declaración representa un intento por disipar las versiones que apuntan a una posible ruptura dentro del PAN si la candidatura termina favoreciendo a otro de los aspirantes.
Jáuregui incluso afirmó que no considera que el partido pueda “traicionarlo”, porque su relación con Acción Nacional trasciende la coyuntura electoral.
Al mismo tiempo, sostuvo que todos los aspirantes deben contribuir a mantener la unidad y evitar declaraciones que puedan dificultar la construcción de un proyecto común rumbo a 2027.
En ese sentido, manifestó su disposición a reconocer a quien resulte candidato y trabajar en favor del proyecto panista.
El mensaje cobra relevancia en medio de una contienda interna en la que distintos grupos han expresado simpatías por diferentes perfiles.
Jáuregui evitó confrontarse directamente con quienes respaldan a Santiago de la Peña y sostuvo que los funcionarios tienen derecho a expresar sus preferencias políticas.
En lugar de concentrarse en los apoyos que reciben sus adversarios, dijo que cada aspirante debe concentrarse en ampliar su propia comunicación con la ciudadanía.
“Si estás más preocupado de los respaldos que tiene quien está buscando la misma posición que tú, pues andas mal”, planteó.
Con ese discurso, Jáuregui intenta proyectarse como un aspirante competitivo pero, al mismo tiempo, disciplinado: dispuesto a competir por la candidatura, pero también a respaldar al ganador.
La apuesta es clara: demostrar que su candidatura puede ganar, sin convertir la competencia interna en una ruptura que termine debilitando al PAN de cara a 2027.