La gobernadora Maru Campos denunció que el gobierno federal quitó becas y recortó escuelas de tiempo completo, y que el estado ha tenido que “cerrar esa brecha”.
Advirtió que los programas sociales ya son constitucionales y que Morena y la Federación no pueden amenazar con quitarlos a cambio de votos.
“Que no nos asusten con que nos van a quitar programas, porque esos ya están en la Constitución. Ya que no lleguen, pues esa es otra cosa, y es peor, porque también es un derecho”, dijo.
Pidió a la población de la Sierra Tarahumara avisar al gobierno estatal cuando dejen de llegar apoyos, “para ir a poner el dedo y gritar muy fuerte”. Comparó esos programas con derechos básicos: hablar, respirar, salir a la calle.
También reveló que el IMSS y el ISSSTE le deben al gobierno de Chihuahua 260 millones de pesos por servicios, quirófanos, terapias intensivas y tratamientos de cáncer que el estado presta, y cuestionó que se le reclame no afiliarse al IMSS-Bienestar cuando, dijo, ya está auxiliando a esa institución.