
Este miércoles, Maru Campos decidió dejar de hablar en código. Con un mensaje en redes sociales, la gobernadora le puso, al parecer, candado a la aspiración de Gilberto Loya Chávez y, de paso, le abrió de par en par la puerta a Marco Bonilla.
No hizo falta un mitin ni una declaración formal. Bastó con agradecerle al secretario de Seguridad “por la transparencia de tus acciones, por hacer tu trabajo con honestidad” y, sobre todo, con esa frase que no admite interpretaciones: Chihuahua seguirá siendo seguro “hasta el último día de nuestro gobierno, contigo al frente de la seguridad en el estado”.
Traducción política: te quedas donde estás. No te muevas. La candidatura a la gubernatura no es para ti.
Loya, que no es ningún improvisado, entendió el mensaje al instante. Cuando los reporteros le preguntaron sobre la reunión del PAN donde se perfila a Bonilla como abanderado, respondió con esa frase plana, casi resignada, que ya se está volviendo clásica en estos casos: “Yo siempre voy a estar respaldando y apoyando lo mejor para Chihuahua”. Ni siquiera recurrió al “el partido decidirá”. Se guardó el orgullo, cerró la entrevista y se fue. El dejo de conformismo era evidente.
Mientras tanto, a Marco Bonilla le llovieron buenas noticias en un mismo día. No solo la gobernadora le despeja el camino en el partido: el juzgado también le resolvió a favor el amparo que durante casi tres años mantuvo congelado el relleno sanitario de Mápula. El predio no está en zona protegida, ni sobre el acuífero, ni sobre fallas geológicas. Sentencia ganada, planeación de obra en marcha. Un logro tangible para quien aún carga el título de alcalde con licencia y necesita mostrar resultados.
También en su visita a Palacio, Alfredo Chávez Madrid —coordinador de la bancada panista y aspirante a la alcaldía— se apresuró a hablar de unidad. “Hoy lo importante no es ganar adentro, es ganar afuera”, dijo, y aseguró que entre los que quieren la capital hay disposición de recortar aspirantes. El discurso es el de siempre en estas épocas: el PAN es el último foco de resistencia, si no ven el tamaño del desafío de 2027 no merecen ganar, y él no quiere que a su familia la gobierne “un narcopartido”. Cerrará filas con quien sea. Incluido, por supuesto, Alan Falomir, a quien felicitó con entusiasmo por su nombramiento como coordinador general de las campañas en el municipio.
Todo muy ordenado, muy disciplinado… en el papel.
Porque en los pasillos, tanto del PRI como del propio PAN y hasta de Morena, ya se escucha la advertencia de la vieja guardia: el próximo proceso será “muy competido y peligroso” si no se construye un frente amplio opositor. “Al PAN solo no le va a alcanzar”, dicen. Los números son tercos. Y el riesgo de que Morena llegue a gobernar el estado es real.
Mientras el blanquiazul se acomoda internamente, el INE le ordena a Daniela Álvarez retirar los espectaculares de “Morena y Muerte es lo mismo”. Chávez Madrid, reacio, salió a defender la libertad de expresión: podrán quitar la publicidad, pero no callar las críticas. El mensaje es claro: la confrontación seguirá, aunque sea en otros formatos.
Y en medio de este acomodo de piezas, Santiago de la Peña apareció en la graduación del CONALEP Plantel 1 soltando una frase que, en el contexto actual, suena a más que un discurso motivacional: “El carácter no se demuestra cuando todo sale bien; se demuestra cuando algo sale mal y uno decide volver a intentarlo”.
Hay quien lee en esas palabras un guiño personal. De la Peña aparece bien posicionado en las encuestas para la alcaldía de Chihuahua, pese a no ser un panista de cepa. Y en esta disputa por la capital, donde nadie quiere quedar fuera, el mensaje de resiliencia no parece casual.
El sábado se reúne el Consejo Estatal del PAN. Ahí se cocinarán —o se formalizarán— los acuerdos. Maru ya puso el primer plato sobre la mesa: Loya se queda en Seguridad. Bonilla avanza. Chávez habla de unidad. Y los que miran desde fuera advierten que, si el frente no se amplía, la unidad interna podría no alcanzar.
En política, a veces las derrotas no se anuncian con un “no”. Se anuncian con un agradecimiento público… y con un “hasta el último día”.