El fiscal de Distrito Zona Occidente, Juan Carlos Portillo, informó que la investigación por el fallecimiento de la presidenta del DIF Municipal de Madera, Erika Hernández, y esposa del alcalde concluyó que no existen indicios de violencia de género ni de que se haya tratado de un hecho delictivo.
El funcionario explicó que, desde el inicio de las indagatorias, la Fiscalía activó los protocolos correspondientes para investigar el caso con perspectiva de género, con el propósito de descartar cualquier acto de violencia en contra de la víctima.
Portillo señaló que las diligencias incluyeron el análisis de la escena, entrevistas y los estudios periciales, cuyos resultados determinaron que el fallecimiento ocurrió por causas naturales.
Indicó que durante la investigación también se revisaron diversos elementos, entre ellos mensajes dirigidos a sus seres queridos, así como información relacionada con el estado emocional de la víctima, debido a que atravesaba un periodo de presión desde tiempo atrás.
El fiscal reconoció que en la región surgieron versiones que señalaban que la presidenta del DIF habría sido víctima de violencia; sin embargo, afirmó que dichas hipótesis fueron descartadas.
«No hubo tema de violencia con ella. No tenía ningún tipo de violencia», sostuvo Portillo, al reiterar que los resultados de la investigación no encontraron lesiones ni evidencia que apuntara a un hecho violento.
Finalmente, el fiscal hizo un llamado a evitar la difusión de especulaciones sobre el caso y reiteró que la carpeta de investigación fue integrada con apego a los protocolos establecidos, concluyendo que no existen elementos que acrediten la comisión de un delito.