La gobernadora Maru Campos rechazó que el Senado de la República tenga facultades para citarla a comparecer por la situación de las personas desplazadas en Chihuahua y afirmó que la responsabilidad de atender las causas del problema corresponde al Gobierno Federal.
La mandataria señaló que, en todo caso, una eventual convocatoria podría realizarse únicamente de buena fe, pues aseguró que el Senado no tiene facultades para obligar a un gobernador a comparecer.
Respecto a los desplazamientos registrados recientemente en Guadalupe y Calvo, Campos Galván atribuyó la situación a acciones de grupos del crimen organizado, como daños a las líneas eléctricas y al sistema de comunicación, así como restricciones para el ingreso de víveres y suministros.
Explicó que estas condiciones generaron temor entre la población y provocaron la salida de personas de la región ante la falta de electricidad, comunicación y alimentos.
“Quien debería dar una respuesta es Morena y la 4T. No la gobernadora de Chihuahua”, afirmó.
Campos Galván sostuvo que el Gobierno del Estado mantiene acciones para combatir al crimen organizado y atender la situación de seguridad en la región.