CHIHUAHUA, CHIH. — En una respuesta a los cuestionamientos hechos por el coordinador de la bancada de Morena en el Congreso del Estado, Cuauhtémoc Estrada Sotelo, el secretario general de Gobierno, Santiago de la Peña Grajeda, apeló a la icónica frase de Chavela Vargas y sugirió a la oposición «revisar la Constitución» antes de emitir opiniones sobre la identidad y ciudadanía en la entidad.
El roce entre ambos actores políticos escaló luego de que el legislador morenista hiciera comentarios referentes a los orígenes o credenciales regionales del funcionario. Ante ello, De la Peña ironizó sobre la falta de rigurosidad legal de sus detractores y remató declarándose «chihuahuense hasta las cachas».
“Quiero citar dos cosas. Primero, como diría Chavela Vargas, los chihuahuenses nacemos donde nos da nuestra chingada gana y quien no lo sepa quiere decir que no es tan chihuahuense que no presume”, aseveró con contundencia el titular de la Secretaría General de Gobierno.
Remite al Artículo 18 de la Constitución Estatal
Como segundo punto de su postura, De la Peña señaló que dentro de la esfera política local existe la costumbre de omitir la lectura del marco jurídico vigente, invitando a la bancada opositora a consultar la Carta Magna local para disipar cualquier duda sobre quién es legalmente reconocido en el territorio.
“Ya ves que luego algunos actores políticos tienen la mala costumbre de no leer los textos legales vigentes en nuestro estado. Yo le recomendaría que lean la Constitución local del Estado de Chihuahua; el artículo 18 les puede dar por ahí algunas pistas de quién es considerado chihuahuense”, apuntó.
El artículo 18 de la Constitución Política del Estado de Chihuahua establece con claridad los supuestos bajo los cuales se otorga la calidad de chihuahuense, contemplando no solo el nacimiento dentro del territorio del estado, sino también la vecindad, la residencia y el origen de los progenitores.
«No me ha llegado el ‘Chihuahuanistómetro'»
Añadiendo una dosis de sarcasmo a la confrontación, el funcionario estatal ironizó sobre las supuestas atribuciones que algunos legisladores se toman para medir el arraigo o el «orgullo» de los servidores públicos en la entidad.
“Así que yo, chihuahuense hasta las cachas… y pues no me ha llegado el Chihuahuanistómetro que me iban a prestar. Espero que alguien se lo pueda pedir allá, allá saben a quién”, concluyó.
El choque refleja el continuo estira y afloja entre el Poder Ejecutivo estatal y la fracción parlamentaria de Morena, un intercambio en el que la retórica legal y las descalificaciones de identidad han tomado un papel protagónico en los pasillos de Palacio de Gobierno y del Poder Legislativo.