Chihuahua a 19 de julio.- El Mundial 2026 ya tiene campeón. España derrotó 1-0 a Argentina en una final inolvidable disputada este domingo, gracias a un gol de Torres al minuto 106, en un encuentro que tuvo de todo: intensidad, emoción, expulsiones y el último capítulo mundialista de Lionel Messi.
Durante los 90 minutos reglamentarios, el marcador permaneció intacto. España dominó la posesión del balón y generó las oportunidades más claras, pero se encontró con una Argentina ordenada, aguerrida y decidida a llevar el partido hasta las últimas consecuencias.
El encuentro cambió radicalmente en la segunda mitad, cuando la Albiceleste sufrió dos expulsiones, quedándose con apenas nueve futbolistas sobre el terreno de juego. Lejos de rendirse, el conjunto argentino defendió con el corazón y sostuvo el empate durante gran parte del tiempo extra, protagonizando uno de los actos de resistencia más memorables del torneo.
La recompensa para España llegó en el minuto 106. Tras una jugada colectiva, Torres apareció dentro del área para definir con precisión y vencer al arquero argentino, desatando la locura en las gradas y acercando a “La Roja” a la conquista del título mundial.
Con dos hombres menos y el marcador en contra, Argentina buscó una reacción heroica. Lionel Messi, en el que fue el último partido mundialista de su carrera, intentó liderar una remontada imposible. El capitán argentino pidió el balón en los momentos más complicados, buscó generar peligro y luchó hasta el pitazo final, pero la sólida defensa española evitó cualquier opción de empate.
El silbatazo final confirmó el desenlace: España se proclamó campeona del mundo tras un torneo brillante, consolidando una generación que supo imponerse en los momentos decisivos. Mientras los futbolistas españoles celebraban con la copa en alto, del otro lado se vivían escenas de profunda emoción, con un Messi ovacionado por aficionados y rivales en el cierre de una carrera mundialista que marcó una época.
La final de 2026 será recordada por su dramatismo, por la resistencia de una Argentina que nunca dejó de creer pese a jugar con nueve hombres, por el gol de Torres que definió el campeonato y por el adiós de Lionel Messi a los Mundiales, poniendo fin a una de las trayectorias más extraordinarias que ha visto el fútbol.