Chihuahua a 07 de julio.- Cuando todo parecía perdido, apareció el carácter de la Albiceleste. Argentina protagonizó una remontada agónica para derrotar 3-2 a Egipto, en un partido que pasó de la desesperación a la euforia en cuestión de minutos.
El conjunto egipcio golpeó primero con un tanto de Yasser Ibrahim al minuto 15, ventaja con la que se fueron al descanso. En la segunda mitad, Mostafa Zico amplió la diferencia al 67’, dejando a Argentina contra las cuerdas y con muy pocas esperanzas.
Pero el fútbol siempre guarda espacio para los milagros.
Al minuto 79 apareció Cristian Romero para descontar y devolverle la vida a su selección. Apenas cuatro minutos después, al 83’, Lionel Messi volvió a demostrar por qué sigue siendo determinante al marcar el empate y encender la ilusión de una remontada histórica.
Cuando todo indicaba que el encuentro terminaría igualado, llegó el golpe definitivo. En el tiempo añadido (90+2’), Enzo Fernández apareció para firmar el 3-2, desatando la locura entre los argentinos y consumando una de las remontadas más emocionantes del torneo.
Egipto dejó escapar una ventaja de dos goles y terminó pagando muy caro la reacción de una Argentina que nunca dejó de creer. Una victoria construida con corazón, jerarquía y un final digno de película.