Por Horus la Columna
Mientras la gobernadora Maru Campos anunciaba con bombo y platillo la llegada de una nueva planta de Safran que generará más de 10 mil empleos (“¡Esto refrenda la confianza en Chihuahua!”), su secretario general de Gobierno, Santiago de la Peña, salía a defenderla de las acusaciones de formar parte de un supuesto “cartel inmobiliario”, calificándolas simplemente de “vacilada”.
Y es que según De la Peña, Maru es la gran defensora de la transparencia. “¿Quién ha presentado todas sus declaraciones patrimoniales? ¡Ella!”, dice, mientras señala con el dedo a Morena por destruir instituciones. Claro, porque cuando uno tiene todo en orden, lo mejor es recordárselo a los demás cada tres días.
Por si fuera poco, el secretario de Desarrollo Humano, Rafael Loera, también salió al quite para asegurar que no habrá despidos masivos en su dependencia a pesar de los recortes federales. “Ni una sola persona va a ser dada de baja”, prometió, aunque reconoció que están “apretándose el cinturón” y revisando programas. Los chalecos azules continuarán, pero priorizando a los más vulnerables. Qué bueno, porque nada dice “gobierno humanista” como recortar mientras se anuncia que no se recortará.
La interna del PAN: entre apoyos y “cosas que no abonan a la unidad”
Mientras tanto, Santiago de la Peña sigue sumando respaldos para su aspiración a la alcaldía de Chihuahua. La joven Fernanda Martínez lo llamó “más panista que muchos con 60 años en el partido”, y el histórico Martín Vargas Téllez también le echó porras. De la Peña agradeció los apoyos, pero lamentó que hayan generado ataques contra Martínez por su juventud y género. “Hay que tener la piel gruesa”, dijo.
Rafael Loera, en cambio, fue más prudente y consideró que este tipo de posicionamientos “no abonan a la unidad”. Claro, porque nada une más a un partido que ver cómo sus miembros se empujan para la candidatura.
Morena vs Chihuahua: el pleito que no termina
Del otro lado, el senador Mario Vázquez Robles no se quedó callado. Exigió que Morena se disculpe con Maru Campos por las “acusaciones injustas” tras el desmantelamiento de narcolaboratorios y acusó al partido guinda de actuar como un “narcopartido”, especialmente en Sinaloa. También exigió disculpas al pueblo de Sinaloa por “haber aceptado el apoyo del crimen organizado”.
Mientras tanto, Cuauhtémoc Estrada, coordinador de Morena en el Congreso local, salió a defender a Ariadna Montiel y Andrea Chávez de las acusaciones de venta irregular de terrenos en la sierra. “Me consta que Ariadna no se dedica a eso”, dijo. Palabra de legislador.
En resumen
Maru Campos anuncia inversiones millonarias y generación de empleo, pero enfrenta acusaciones de opacidad y nexos inmobiliarios. Su equipo la defiende con uñas y dientes, mientras Morena contraataca y el PAN se prepara para sus internas con abrazos y puñaladas por debajo de la mesa.
Al final, mientras unos anuncian 10 mil empleos y otros pelean por quién es más transparente, los chihuahuenses siguen lidiando con la realidad de siempre: recortes, sequía, inseguridad y políticos que prometen mucho pero rinden poco.