CHIHUAHUA, CHIH.– El senador por Chihuahua, Mario Vázquez, lanzó una dura crítica en contra del Gobierno Federal de Morena, acusándolo de utilizar las instituciones públicas como herramientas de «golpeteo político» y de actuar con una profunda contradicción en materia de seguridad y transparencia.
A través de sus redes sociales, el legislador chihuahuense denunció que, mientras en el estado se logró el desmantelamiento de un mega narcolaboratorio en la región de la sierra, la Federación optó por desviar la atención pública para armar lo que calificó como un «escándalo mediático».
Politización y señalamientos a Maru Campos
De acuerdo con las declaraciones de Vázquez, el Gobierno Federal centró su narrativa en politizar la presunta presencia de agentes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de los Estados Unidos en territorio chihuahuense. El senador lamentó que se llegara al extremo de acusar formalmente de «traición a la patria» a la gobernadora del estado, Maru Campos.
Sin embargo, el congresista señaló que el panorama cambió drásticamente una vez que las autoridades estadounidenses emitieron una respuesta oficial al reclamo del gobierno mexicano.
«Ahora que Estados Unidos responde oficialmente a su reclamo, el Gobierno Federal decide reservar y ocultar la información por cinco años. Esto es una burla», fustigó el senador.
Exigen transparencia inmediata
Mario Vázquez enfatizó que la ley mexicana es sumamente clara al respecto: el único facultado y responsable de regular la presencia de agentes extranjeros en el país es el propio Gobierno Federal, por lo que deslindó por completo a la administración estatal de dichas acusaciones.
El legislador acusó al partido en el poder de «dejar bajo llave» la verdad cuando los resultados de las investigaciones no se alinean con sus intereses políticos.
«Usan las instituciones para golpear políticamente, pero cuando la verdad no les favorece, la esconden. ¿A qué le tienen miedo?», cuestionó.
Finalmente, Vázquez hizo un llamado enérgico para que se transparente de inmediato la respuesta oficial del gobierno norteamericano, sentenciando que «la justicia no es un juego de conveniencias» y reiterando su compromiso de exigir para la entidad «lo que merece».