POR HORUS La Columna
Mientras Chihuahua acumula casi un millón de cabezas de ganado bovino varadas, sin poder cruzar al mercado estadounidense que paga precios históricos, el verdadero espectáculo no está en los corrales sino en el Congreso local. Ahí, Morena demostró una vez más que su prioridad no es el campo, ni la seguridad, ni siquiera la economía: es su propio ombligo partidista.

El secretario de Desarrollo Rural, Mauro Parada Muñoz, lo dijo con crudeza: cerca de un millón de animales que no se exportan desde el cierre de operaciones. En un momento en que la carne se cotiza como oro y la demanda aprieta tanto en México como en Estados Unidos, el estado se queda con las vacas y los productores con las deudas. Pero tranquilos, que mientras las reses engordan sin comprador, los diputados guinda estaban muy ocupados blindando… sus procesos internos.
Así lo denunció el secretario general de Gobierno, Santiago de la Peña Grajeda: Morena prefirió sus registros de aspirantes antes que aprobar reformas para “blindar” al estado contra la infiltración del narcotráfico en las elecciones. Rechazaron la iniciativa panista con la naturalidad de quien cancela una cita por ver el partido. “Se negaron a blindar al estado”, resumió.
Mensaje recibido, ciudadanía: para Morena, el riesgo de que el crimen organizado meta mano en las urnas es un tema menor comparado con asegurar candidaturas.
El coordinador del PAN, Alfredo Chávez Madrid, lo llevó al terreno personal y necesario: retó públicamente a la senadora Andrea Chávez y al alcalde de Juárez, Cruz Pérez Cuéllar, a someterse a un examen de control de confianza para descartar vínculos con el narco. La propuesta de elevar a rango constitucional candados contra la infiltración criminal ni siquiera alcanzó los votos. Veinte a favor, doce en contra y una abstención. Mayoría calificada fallida. De vuelta a comisiones.
En el terreno de las finanzas, la cosa no mejora. El secretario de Hacienda, José de Jesús Granillo Vázquez, tuvo que salir a corregir al coordinador de Morena en el Congreso, Cuauhtémoc Estrada Sotelo, por “meter todo en una bolsa” y confundir participaciones federales con ingresos propios del estado. La disminución de mil millones corresponde al Fondo General de Participaciones. Pero claro, es más fácil gritar “no hay recortes federales” que reconocer que el estado sigue jalando con sus propios motores.
En medio de tanto drama, al menos hay una buena noticia para los automovilistas: el Gobierno cambiará gratis las placas que se hayan oscurecido por defectos de fabricación. Por fin algo que se hace a la vista de todos y sin costo adicional (siempre y cuando no traigan adeudos). Un oasis de sensatez en un desierto de broncas.

Y para cerrar el cuadro, los choferes del sistema Bowí protestando contra el gobierno del estado, porque el IMSS decidió unilateralmente aumentarles las aportaciones. Sin embargo, este tema quedó aclarado que no es una imposición de Gobierno estatal sino de parte del IMSS. Ajustes en la relación laboral, dicen. Traducción: más descuentos en el bolsillo de quienes mueven la ciudad.
Resumen de la semana en Chihuahua: un millón de vacas sin salida, un Congreso y Estado sin blindaje contra el narco, placas que se oscurecen, finanzas que se explican y choferes que se molestan. Mientras, Morena sigue concentrada en lo verdaderamente importante: sus procesos internos. El estado, las vacas y los ciudadanos… que esperen. Como siempre.