WASHINGTON, D. C.— El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha vuelto a sacudir el tablero geopolítico y comercial de América del Norte al declarar este miércoles que mantiene en duda la ratificación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Durante una rueda de prensa con medios de comunicación estadounidenses, el mandatario arremetió contra sus socios comerciales, argumentando que la economía de su país se encuentra en una posición de autosuficiencia que le permite prescindir de los mercados vecinos.
«Ellos dependen de nosotros»
Al ser cuestionado explícitamente sobre el futuro del acuerdo trilateral, Trump utilizó una retórica proteccionista y directa para condicionar la permanencia de Estados Unidos en el tratado, acusando la existencia de balances comerciales desfavorables para su nación.
«No sé si lo voy a firmar porque, para ser honesto, a Estados Unidos le va mucho mejor. No necesitamos nada de lo que tiene Canadá, no necesitamos nada de lo que tiene México, porque ellos dependen de nosotros. Y tienen que tratarnos mejor», sentenció el Ejecutivo estadounidense.
El presidente criticó los balances comerciales de la región, señalando que la balanza debería inclinarse a favor de Washington: «Con México y Canadá tenemos déficits comerciales, cuando deberíamos tener superávits con ellos. No necesitamos sus carros, no necesitamos su madera, no necesitamos su energía, no necesitamos nada de lo que ellos tienen».
La cláusula de terminación: La carta fuerte de Washington
Trump enfatizó que la mayor fortaleza del documento actual —que en su momento sustituyó al TLCAN— no radica necesariamente en el intercambio diario, sino en los mecanismos de salida de emergencia que su administración negoció.
«Así que lo principal que obtuvimos fue un acuerdo mucho mejor que el T-MEC, mucho, mucho mejor. Era como digamos un buen acuerdo, pero fue un gran acuerdo por una razón: nos dio el derecho de terminarlo«, advirtió el mandatario.
Repercusiones en los mercados
Las declaraciones del presidente norteamericano caen como un balde de agua fría en los círculos financieros de la Ciudad de México y Ottawa, especialmente de cara a las próximas reuniones de revisión del tratado. Analistas económicos advierten que este tipo de amagos suelen generar volatilidad en el tipo de cambio y siembran incertidumbre en el sector manufacturero y automotriz, los cuales dependen de cadenas de suministro fuertemente integradas en toda la región de Norteamérica.