CHIHUAHUA, CHIH.- Luego de que estudiantes de la Facultad de Odontología de la Universidad Autónoma de Chihuahua (UACH) reportaran una serie de robos en las instalaciones, el rector Luis Alfonso Rivera Campos hizo un llamado enérgico a los afectados para que presenten las denuncias correspondientes, al tiempo que aseguró que no se bajará la guardia en materia de seguridad corporativa.
El rector confirmó que recientemente se tuvo conocimiento de un incidente en el campus, detallando que el suceso más reciente, registrado el día de ayer, involucró daños a vehículos estacionados.
«Ayer tuvimos noticia de la posibilidad de un robo ahí en Odontología. Lo que pasó ayer fue en vehículos; fue un destrozo en un retrovisor», precisó Rivera Campos.
Menos alumnos por fin de cursos, pero la seguridad se mantiene
Rivera Campos reconoció que, debido al calendario escolar actual, la afluencia en los campus ha disminuido notablemente. «Lo cierto es que ya la comunidad universitaria ha bajado su asistencia por el tema de los exámenes finales y extraordinarios, los jóvenes ya casi no van; pero eso no quiere decir que tengamos que bajar la guardia en la seguridad que tenemos», sostuvo.
Un esquema único: Clínicas multiplican la población flotante
Al ser cuestionado sobre las deficiencias reportadas en la infraestructura —como la falta de insumos o saturación en los baños— y los riesgos de seguridad, el rector explicó que la Facultad de Odontología enfrenta un escenario operativo único en comparación con el resto de las unidades académicas del alma máter, debido a los servicios clínicos que ofrece al público general.
A la población habitual de alumnos, docentes, investigadores y administrativos, se le suma diariamente una gran cantidad de pacientes externos que suelen acudir acompañados por familiares, multiplicando la demanda de servicios e impactando el control de accesos.
«La atención de las clínicas tiene una dinámica diferente a otras facultades. Si va una persona de la tercera edad o un menor, va acompañado; a veces van la mamá con la abuelita y tres niños. Eso nos genera múltiples demandas, sobre todo en los baños, la cafetería u otros servicios, porque la población se multiplica por cinco o por seis», expuso el rector.
El botín: Instrumentos de alto valor en la mira
Esta constante apertura al público externo no solo presiona la infraestructura, sino que incrementa el riesgo de incidencias delictivas. Rivera Campos detalló que los delincuentes no solo acechan los vehículos en los estacionamientos, sino también el equipo especializado de los estudiantes.
«Muchas veces se enfocan en vehículos, pero muchas veces se enfoca también en instrumentos que los jóvenes utilizan; los cajones o maletas donde llevan su material. Hay instrumentos que pueden costar desde 1,000 hasta 37,000 pesos», alertó la máxima autoridad universitaria, subrayando el fuerte impacto económico que estos robos representan para la formación de los futuros profesionales.
Finalmente, la rectoría de la UACH reiteró la importancia de formalizar cualquier queja o robo ante las instancias internas y las autoridades correspondientes para poder actuar de manera focalizada y reforzar los cuadrantes de vigilancia en el campus.