CDMX. — En una de las declaraciones más duras y confrontativas de su carrera política, la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, se plantó este miércoles frente a las instalaciones de la Fiscalía General de la República en la ciudad de México y lanzó un abierto desafío al gobierno federal, al acusar a Morena y a la llamada Cuarta Transformación de utilizar las instituciones de justicia para fabricar casos políticos mientras —aseguró— protegen a personajes señalados por vínculos con el narcotráfico.
“Vamos a dar la defensa hasta donde tope… y chin chin el que se raje, cabrones”, lanzó la mandataria estatal al cierre de un mensaje cargado de denuncias contra la Federación, en medio del proceso derivado del citatorio emitido por la FGR, donde fue convocada oficialmente en calidad de testigo, aunque su equipo jurídico ha advertido que existe el riesgo de que intenten convertirla en imputada pese a contar con fuero constitucional.
Arropada por funcionarios estatales, dirigentes panistas y colaboradores cercanos, Maru Campos llegó a la sede federal en Ciudad de México para comparecer en torno a las investigaciones relacionadas con decomisos y operaciones contra grupos criminales, en un contexto político cada vez más tenso entre Chihuahua y el gobierno federal.
“Quieren fabricarme un caso”
Desde el inicio de su posicionamiento, la gobernadora denunció que el procedimiento de la FGR está contaminado por intereses políticos y acusó directamente a Morena de intentar “torcer la ley” para perseguirla.
“Se me cita bajo la simulación de ser un testigo, pero con la burda finalidad de fabricarme un caso y convertirme en inculpada”, afirmó.
Campos aseguró que el gobierno federal violentó las garantías constitucionales que protegen el cargo que le otorgaron los ciudadanos de Chihuahua y sostuvo que el proceso exhibe un uso faccioso de las instituciones federales.
“No guardaron las formas, no respetaron la ley. Atropellaron la protección constitucional del cargo que los chihuahuenses me confirieron”, reclamó.
La mandataria fue más allá y calificó el momento político que vive el país como un tránsito hacia el “autoritarismo” y el “totalitarismo”.
“Hoy en México es evidente el uso político de las instituciones federales. Estamos frente a un régimen que viola la Constitución sin consecuencias y sin rubor alguno”, acusó.
Señala protección a morenistas vinculados al narco
Uno de los momentos más explosivos del discurso ocurrió cuando la gobernadora comparó el trato que recibe con el que —según dijo— han tenido funcionarios y políticos morenistas señalados por autoridades extranjeras por presuntos nexos con el narcotráfico.
Sin mencionar directamente nombres, aunque en clara referencia al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otros personajes bajo escrutinio internacional, Campos aseguró que mientras a ella buscan incriminarla, a otros les ofrecen protección política.
“A los funcionarios de Sinaloa acusados de nexos con el narcotráfico por autoridades extranjeras que piden su extradición les dan impunidad absoluta”, sostuvo.
Y remató:
“Hoy a mí me citan tramposamente para declarar, mientras a quienes tienen órdenes de aprehensión en Estados Unidos por vínculos con el narcotráfico los invitan a tener entrevistas amigables”.
La gobernadora afirmó que Morena intenta “empatar cartones” frente a la crisis política derivada de los señalamientos contra actores ligados al oficialismo.
“Están muertos de miedo por lo que viene para ellos. Están acorralados por la realidad que vive su estado”, lanzó.
“Morena está haciendo pedazos a México”
En un mensaje que rápidamente escaló al terreno nacional, Maru Campos dejó de hablar únicamente de su situación jurídica y convirtió su comparecencia en un discurso político contra la administración federal y Morena.
“Este es el México que Morena y su gobierno están haciendo pedazos al abrazar a los delincuentes mientras persiguen a quienes intentamos hacer cumplir la ley”, afirmó.
La mandataria también evocó diversos conflictos nacionales para reforzar su acusación de autoritarismo, desde la crisis de medicamentos oncológicos hasta los enfrentamientos con maestros y colectivos de madres buscadoras.
“Ya quitaron medicamentos a niños con cáncer y acusaron de terroristas a sus padres. Golpearon maestros por reclamar legítimamente y llaman desestabilizadoras a las madres buscadoras”, dijo.
En ese contexto, acusó al gobierno federal de normalizar la violencia, el dolor y la impunidad.
“No normalicemos el crimen, no normalicemos las mentiras ni la indolencia del gobierno”, pidió.
“Hoy soy yo… mañana pueden ser ustedes”
Campos intentó convertir su situación jurídica en un símbolo de resistencia política y aseguró que el caso no se trata únicamente de ella, sino de la defensa de libertades y derechos ciudadanos.
“Hoy persiguen a la gobernadora de un estado que nunca se ha callado ante las injusticias. Mañana pueden venir por cualquiera de ustedes”, advirtió.
Aseguró que no piensa esconderse y retó públicamente a las autoridades federales.
“¿Qué más quieren saber de mí? ¿De qué otra mentira piensan acusarme? Pregúntenme con puntualidad, porque yo no me escondo”, declaró frente a medios y simpatizantes.
Chihuahua entra al choque frontal con la Federación
La comparecencia de Maru Campos marca un nuevo punto de quiebre en la relación entre el gobierno estatal y la administración federal, en medio de acusaciones mutuas, señalamientos de persecución política y denuncias de protección a personajes ligados al crimen organizado.
Mientras la FGR sostiene formalmente que la gobernadora acudió únicamente en calidad de testigo, el discurso político emitido por la mandataria dejó claro que Chihuahua decidió convertir el citatorio federal en un campo de batalla político nacional.
Y desde la explanada de la Fiscalía, la gobernadora dejó un mensaje final dirigido tanto a sus adversarios como a sus aliados:
“Por la libertad, por nuestra patria y por las familias que juramos proteger, lucharemos hasta donde tope”.