La gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, fijó postura este fin de semana sobre la instalación de mesas para recabar firmas que buscan impulsar una solicitud de desafuero en su contra, al asegurar que en el estado se respeta la libertad de expresión y la manifestación, siempre y cuando se conduzcan dentro de los cauces democráticos e institucionales.
Cuestionada sobre la campaña emprendida por integrantes del colectivo “Frente en Defensa de la Soberanía Nacional”, que instaló módulos en la capital para recolectar firmas contra la mandataria estatal, Campos Galván respondió con un mensaje de apertura, aunque sin entrar al fondo de los señalamientos.
“Aquí en Chihuahua se respeta la libertad de expresión y la libertad de tránsito, la libertad de la manifestación. Adelante siempre cuando se haga bajo los canales democráticos e institucionales”, expresó la titular del Ejecutivo estatal.
La declaración se da luego de que este fin de semana comenzara en la ciudad de Chihuahua una campaña de recolección de firmas promovida por simpatizantes de Morena, quienes argumentan inconformidad con decisiones recientes del gobierno estatal y aseguran que buscarán extender esta actividad a los 67 municipios del estado.
Sin embargo, la gobernadora también fue cuestionada sobre otro de los temas que ha generado polémica en días recientes: la imagen difundida en redes sociales que muestra al exgobernador de Chihuahua, Javier Corral Jurado, en una reunión con el senador morenista Enrique Inzunza Cázarez, personaje que se encuentra en medio de señalamientos públicos y controversias políticas.
Ante la pregunta, Maru Campos lanzó una respuesta breve, pero cargada de mensaje político.
“Lo único que puedo decir es que Dios los hace y ellos se juntan”, soltó la mandataria estatal.
La frase de la gobernadora rápidamente llamó la atención por el tono directo con el que se refirió al encuentro entre ambos políticos, en medio de la polémica generada por la fotografía difundida desde Culiacán y que posteriormente fue reconocida por el propio Javier Corral.
Con ello, Campos Galván evitó abundar en mayores comentarios, aunque dejó clara su postura tanto frente a la movilización política que busca presionar por su desafuero, como ante la controversia que sigue creciendo en torno al exmandatario chihuahuense y su acercamiento con figuras de Morena en Sinaloa.