WASHINGTON — 20 de mayo de 2026 En una ofensiva frontal contra las finanzas del narcotráfico, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos anunció hoy la imposición de severas sanciones contra más de una docena de personas y entidades. Los señalados integran dos redes criminales distintas pero estrechamente vinculadas al Cártel de Sinaloa, organización calificada por Washington como un cartel terrorista y una de las principales amenazas de seguridad nacional por su rol en la crisis del fentanilo. Las acciones se fundamentan en las Órdenes Ejecutivas 14059 (combate a la proliferación de drogas ilícitas) y 13224 (antiterrorismo), consolidando la estrategia de la administración estadounidense para cortar las vías de financiamiento de los grupos catalogados como Organizaciones Terroristas Extranjeras (FTO).
La postura de Washington: «No permitiremos veneno en nuestras fronteras»
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, fue tajante al emitir el comunicado oficial sobre el operativo financiero:
“Como el presidente Trump ha dejado claro, esta administración no permitirá que los narcoterroristas inunden nuestras fronteras con veneno. El Departamento del Tesoro seguirá persiguiendo a los cárteles terroristas y sus redes de tráfico de fentanilo para proteger a nuestras comunidades y mantener a Estados Unidos a salvo”.
Este golpe es el resultado de una investigación coordinada por el Grupo de Trabajo de Seguridad Nacional (HSTF), con la participación activa de la Administración para el Control de Drogas (DEA) y la estrecha colaboración de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) del Gobierno de México.
El linaje criminal y el control de «Los Chapitos»
El Cártel de Sinaloa ha estado bajo la lupa de la justicia estadounidense por décadas, catalogado bajo la Ley Kingpin desde 2009. Sin embargo, su designación formal como Organización de Narcóticos Extranjera (FTO) y Terrorista Global Especialmente Designado en febrero de 2025 endureció las herramientas legales para asfixiarlos económicamente. Tras la captura de Joaquín «El Chapo» Guzmán, sus cuatro hijos —conocidos como «Los Chapitos»— asumieron el control de la organización:
Bajo custodia: Ovidio Guzmán López y Joaquín Guzmán López.
Prófugos: Archivaldo Iván Guzmán Salazar y Jesús Alfredo Guzmán Salazar. La facción de Iván y Alfredo lidera el monopolio del fentanilo gracias a laboratorios clandestinos instalados en el estado de Sinaloa. Esta hegemonía ha desatado violentas guerras territoriales contra grupos rivales que, desde septiembre de 2024, han cobrado la vida de más de 600 personas en la región.
Red 1: Rompiendo la blockchain y el lavado de dinero en Chihuahua
La primera red desmantelada está liderada desde Sinaloa por Armando de Jesús Ojeda Avilés, quien asumió el rol de principal lavador para Los Chapitos tras el homicidio del anterior operador, Mario Alberto Jiménez Castro, en 2023. El modus operandi de Ojeda Avilés consistía en recolectar millonarias sumas de efectivo en EE. UU. producto de la venta de drogas y, mediante un sofisticado sistema, convertir el dinero en criptomonedas para transferirlo de vuelta a México.
Estructura y testaferros identificados:
Jesús Alonso Aispuro Félix: Intermediario financiero encargado de gestionar las billeteras de criptomonedas.
Rodrigo Alarcón Palomares: Socio encargado de los retiros de efectivo en EE. UU., formalmente acusado de lavado de dinero en Colorado.
Alfredo Orozco Romero: Asesor de seguridad y cobrador de deudas de la red. Controlaba empresas legítimas para ocultar el dinero a través de sus testaferros de confianza, Amalia Margarita Romero Moreno y Liliana Orozco Romero.
Empresas sancionadas por la OFAC:
Grupo Especial Mamba Negra, S. de R.L. de C.V. (Empresa de seguridad mexicana).
Gorditas Chiwas (Restaurante mexicano con sede en Chihuahua, México).
Red 2: La estructura de distribución de González Peñuelas
La segunda red golpeada está encabezada por Jesús González Peñuelas, un histórico barón de la droga que cuenta con órdenes de aprehensión en California (2017) y Colorado (2018). Tanto la DEA como el Departamento de Estado ofrecen, desde inicios de 2024, recompensas individuales de 5 millones de dólares por información que lleve a su captura. González Peñuelas opera células de distribución clave en estados como California, Texas, Colorado, Washington, Utah y Nevada. La OFAC identificó y sancionó a su círculo operativo más cercano:
Cástulo Bojórquez Chaparro y Fredi Ismael García Sandoval: Encargados de producir la droga y usar negocios lícitos en México para el blanqueo.
Luis Arnulfo Moreno Zamora y Baltazar Sáenz Aguilar: Supervisores financieros y responsables de cruzar cargamentos masivos de efectivo desde EE. UU. hacia México.
Noé de Jesús Castro Rocha: Socio histórico en el tráfico de cocaína y heroína.
Implicaciones y asfixia comercial
A partir de este anuncio, todos los bienes, cuentas bancarias e intereses patrimoniales de las personas y empresas señaladas que se encuentren en Estados Unidos o bajo el control de ciudadanos estadounidenses quedan congelados de inmediato. Las leyes de la OFAC prohíben estrictamente a cualquier entidad o ciudadano estadounidense realizar transacciones con los sancionados, bajo la advertencia de enfrentar severas penalizaciones civiles o penales. Asimismo, el gobierno estadounidense recordó que las instituciones financieras extranjeras que faciliten transacciones a estos individuos se exponen a sanciones secundarias que podrían dejarlas fuera del sistema bancario de los Estados Unidos.