El director de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), Terrance C. Cole, aseguró ante el Senado estadounidense que existe una relación histórica entre narcotraficantes y altos funcionarios del Gobierno mexicano, durante una audiencia enfocada en el combate a los cárteles y el tráfico de drogas.
Las declaraciones fueron realizadas durante un intercambio con el senador republicano John Kennedy, quien cuestionó a autoridades de seguridad norteamericanas sobre los vínculos entre organizaciones criminales y funcionarios mexicanos.
“Después de una carrera como agente especial y haber trabajado en Colombia, Afganistán y México, no hay duda de que los narcotraficantes y altos funcionarios del Gobierno mexicano han estado en la cama durante años”, declaró Cole ante legisladores estadounidenses.
En la audiencia también participó el director del FBI, Kash Patel, quien afirmó que los cárteles mexicanos mantienen su poder mediante una combinación de violencia extrema y corrupción institucional.
“Creo que es una combinación de miedo y algo de corrupción debido a la influencia que tienen con la cantidad de dinero que generan del narcotráfico”, expresó Patel.
El funcionario estadounidense destacó además que en el último año Estados Unidos logró trasladar desde México a 98 personas acusadas de distintos delitos relacionados con el narcotráfico, cifra que calificó como una cooperación superior a la observada en administraciones anteriores.
Durante su intervención, Terrance Cole sostuvo que la administración encabezada por el presidente Donald Trump mantiene una estrategia más agresiva contra los cárteles mexicanos y contra funcionarios presuntamente relacionados con estas organizaciones criminales.
“Son igual de responsables de la muerte y destrucción de estadounidenses por cooperar y ayudar a que este veneno cruce la frontera”, afirmó al referirse al tráfico de drogas hacia territorio estadounidense.
Asimismo, el titular de la DEA lanzó una advertencia sobre futuras acciones e investigaciones relacionadas con México.
“Senador, puedo asegurarle que esto apenas es el comienzo de lo que viene para México”, declaró ante el Senado.
Por su parte, el senador John Kennedy criticó la estrategia de seguridad implementada durante el sexenio del expresidente Andrés Manuel López Obrador, particularmente la política conocida como “abrazos, no balazos”.
“Cuando un presidente de México compite con una plataforma de ‘abrazos, no balazos’ respecto a los cárteles, eso dice mucho sobre lo que están dispuestos a tolerar”, señaló el legislador republicano.
La audiencia ocurre en medio del endurecimiento de la política antidrogas impulsada por Washington, especialmente ante el incremento del tráfico de fentanilo y las presiones del gobierno estadounidense para que México fortalezca las acciones contra los cárteles del narcotráfico.