Chihuahua a 6 de mayo.- Una nueva denuncia por presuntas irregularidades en la atención médica en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Chihuahua ha generado indignación, luego de que familiares de una mujer de 70 años acusaran que fue presionada para firmar un alta “voluntaria” pese a su delicado estado de salud.
Los hechos se registraron el pasado domingo en el área de Urgencias del Hospital General Regional No. 1 Morelos, a donde la adulta mayor ingresó alrededor de las 9:00 de la mañana con un cuadro que incluía varios días de malestar general, sangrado al evacuar y un dolor intenso que le impedía moverse.
Sin embargo, de acuerdo con el testimonio de sus familiares, la paciente permaneció en la sala de espera durante más de 12 horas sin recibir atención médica adecuada, en medio de un entorno descrito como saturado, con pacientes que acumulaban incluso más de 48 horas —y en algunos casos hasta una semana— en espera de ser atendidos.
Fue hasta después de una larga jornada que la mujer logró acceder a una camilla, presuntamente con apoyo de la funcionaria Silvia Macías. No obstante, la atención médica integral continuó sin concretarse, limitándose —según la denuncia— a la administración de analgésicos básicos y cambios de suero, sin un diagnóstico claro ni información precisa sobre su estado de salud.
Familiares también señalaron un trato indiferente por parte del personal, así como restricciones para el uso de espacios dentro del hospital, incluso cuando estos se encontraban disponibles. A ello se sumaron condiciones consideradas precarias, como la falta de insumos básicos —almohadas, cobijas o asientos suficientes— y la imposibilidad de que los familiares ingresaran objetos para mejorar la estancia de los pacientes.
La situación se prolongó durante el lunes, cuando la paciente permaneció en un pasillo junto a decenas de personas más, mientras que en el exterior familiares pasaban la noche en el suelo, en condiciones insalubres.
Ante la falta de avances, la familia fue contactada por autoridades de la Secretaría de Salud del Estado de Chihuahua, quienes ofrecieron la posibilidad de trasladar a la paciente al Hospital General, donde —aunque también con alta demanda— se esperaba una mejor atención.
No obstante, el proceso se vio obstaculizado cuando el personal del IMSS condicionó la entrega del resumen médico —documento indispensable para el traslado— a la firma de un alta “voluntaria”. Según el testimonio, tanto la doctora tratante como el área de trabajo social señalaron que no podían proporcionar el expediente sin ese requisito.
La familia se negó inicialmente, argumentando que la paciente no estaba en condiciones de abandonar el hospital por decisión propia. Sin embargo, ante la urgencia del caso y la falta de alternativas, finalmente accedieron a firmar el documento.
Como justificación, se les informó que el hospital no contaba con equipo para realizar ciertos estudios especializados, como una Tomografía Axial Computarizada (TAC). No obstante, los familiares sostienen que la paciente no debía ser dada de alta sin un diagnóstico claro ni sin la garantía de atención inmediata en otra unidad.
Tres días después de su ingreso, la mujer abandonó el hospital sin mejoría significativa y sin un diagnóstico definitivo, lo que ha intensificado las críticas hacia el sistema de atención del IMSS en la entidad.
El caso se suma a otras denuncias por presuntas deficiencias en el servicio, particularmente en áreas de urgencias, donde pacientes y familiares han señalado constantes problemas de saturación, falta de información y condiciones que consideran indignas. Hasta el momento, la delegación del IMSS no ha emitido una postura oficial sobre estos señalamientos.