CHIHUAHUA, CHIH. – La política agrícola de México fue calificada como un fracaso rotundo por el senador Mario Vázquez, quien denunció que el país ha perdido su soberanía alimentaria bajo el actual régimen. El legislador señaló que desde 2018 el presupuesto ha sufrido disminuciones paulatinas, agravadas por la eliminación del crédito a través de la Financiera Nacional.
Vázquez destacó que el incremento en combustibles y fertilizantes ha hecho que la actividad agrícola deje de ser rentable, provocando que los productores abandonen sus tierras. Asimismo, criticó la falta de certidumbre en los precios de comercialización, citando como ejemplo el desplome en el precio del frijol, que pasó de una expectativa de 27 pesos a ofertas de apenas 16 pesos por parte del gobierno.
Estado es el único que responde al campo frente a la omisión federal
Ante la crisis que enfrentan los productores por la sequía, el senador Mario Vázquez subrayó que el Gobierno del Estado de Chihuahua es la única instancia que actualmente brinda apoyos reales con semillas de sorgo y frijol.
Al ser cuestionado sobre la propuesta de eliminar el pago de casetas para campesinos, el senador pidió cautela, señalando que se debe analizar el impacto en las finanzas estatales. «No va a ser contraproducente bajarle los recursos al Estado cuando es el único que está apoyando frente a la omisión del Gobierno Federal», advirtió, sugiriendo que descapitalizar a la administración local podría frenar los apoyos directos que hoy reciben los trabajadores del campo.
Urge Senador a rediseñar la política agrícola tras salida de Víctor Villalobos
Tras la salida del secretario de Agricultura, el senador Mario Vázquez manifestó que el problema del campo en México no es solo de personas, sino estructural. Calificó la gestión saliente como una etapa de «cerrazón» y falta de diálogo con los productores, y expresó su esperanza de que la nueva titular llegue con apertura para reconocer la problemática real del sector.
Vázquez advirtió que la seguridad nacional está en riesgo al depender excesivamente de las importaciones de alimentos, especialmente de Estados Unidos. «Imagínense un enojo de Trump donde decidan no mandarnos maíz; nos quedaríamos sin la mitad del consumo nacional», alertó, insistiendo en que el Estado mexicano debe garantizar la producción interna para proteger la soberanía del país.