Chihuahua, Chih.– El Auditor Superior del Estado, Héctor Acosta Félix, se pronunció sobre la reciente renuncia del exfiscal César Jáuregui Moreno, limitando su valoración al ámbito técnico de su relación institucional con el ente fiscalizador.
Acosta Félix señaló que, durante su gestión al frente de la Fiscalía General del Estado, Jáuregui Moreno mantuvo una actitud puntual y responsable en la atención de auditorías, así como en el cumplimiento de observaciones y recomendaciones emitidas por la Auditoría Superior.
“Siempre fue un servidor público muy puntual para dar respuesta al trabajo de auditoría”, expresó, al precisar que su opinión se circunscribe exclusivamente al desempeño del ahora exfuncionario en materia de fiscalización.
Avanza revisión de cuentas públicas
En otro tema, el auditor informó que actualmente se encuentran en proceso las primeras auditorías correspondientes a la cuenta pública 2025 de los municipios. Detalló que ya cuenta con cinco proyectos de informes preliminares concluidos, enfocados en ayuntamientos con menor volumen de recursos.
Explicó que el plan de trabajo contempla la revisión de los 87 municipios del estado, dejando para etapas posteriores aquellos con mayor carga presupuestal, debido a la complejidad que implican.
Respecto a la revisión de la cuenta pública del Gobierno del Estado, indicó que ya se han abierto diversas auditorías a dependencias, entidades y organismos descentralizados, los cuales —afirmó— han atendido de manera puntual los requerimientos de información.
Órganos de control, con rezagos estructurales
Sobre el funcionamiento de los órganos internos de control en los municipios, Acosta Félix reconoció avances graduales, aunque advirtió que persisten deficiencias importantes en su integración y operación.
Señaló que, en muchos casos, estos órganos no cumplen con la estructura mínima requerida, que incluye un titular, así como autoridades investigadoras, sustanciadoras y sancionadoras, lo que limita su capacidad para procesar adecuadamente responsabilidades administrativas.
“El principal problema es la integración incompleta de estos órganos, lo que impide que cumplan al 100 por ciento con sus funciones”, explicó.
El auditor atribuyó estas carencias, en gran medida, a las limitaciones presupuestales que enfrentan los municipios, una situación que —dijo— no es exclusiva de Chihuahua, sino que se presenta de manera generalizada en el país.
Finalmente, subrayó que, aunque se han incrementado las responsabilidades y exigencias hacia los gobiernos municipales, los recursos disponibles para cumplirlas no han crecido en la misma proporción, lo que representa un reto estructural para el fortalecimiento institucional.