CIUDAD DE MÉXICO – La designación de Nora Elena Yu Hernández como senadora suplente de Andrea Chávez Treviño ha entrado en una zona de turbulencia legal. De acuerdo con una interpretación técnica de la normativa federal, la empresaria juarense enfrentaría una incompatibilidad jurídica insalvable entre su actual patente de agente aduanal y el ejercicio de un cargo de elección popular.
El muro legal: El artículo 159
La controversia radica en el artículo 159, fracción IV, de la Ley Aduanera vigente. Este precepto legal es tajante al establecer los requisitos indispensables para obtener y, sobre todo, conservar la patente de agente aduanal en México.
La ley dicta que el titular de una patente debe:
«No ser persona servidora pública, incluidas aquellas con licencia, ni encontrarse inhabilitada para serlo.»
Conflicto de interés y prohibición expresa
A diferencia de otros cargos donde una licencia temporal permite separar funciones, la Ley Aduanera cierra esa puerta. La interpretación jurídica de este artículo arroja tres conclusiones críticas que ponen en jaque la posición de Yu Hernández:
1. Incompatibilidad Total: Ningún agente aduanal puede desempeñarse como funcionario público, sin importar si el rango es federal, estatal o municipal.
2. La Licencia no es Salida: La prohibición es explícita al señalar que incluso aquellos con licencia mantienen la restricción. Por tanto, separarse temporalmente de la patente no eliminaría la violación a la ley.
3. Riesgo de Perder la Patente: De asumir el cargo en el Senado, Yu Hernández no solo incurriría en una falta administrativa, sino que pondría en riesgo la vigencia de su propia patente aduanal, ya que el cumplimiento de este requisito es obligatorio para su conservación.
¿Por qué existe esta restricción?
Especialistas en derecho aduanero señalan que la razón de ser de esta norma es evitar conflictos de interés. El agente aduanal actúa como un puente representativo entre particulares y la autoridad hacendaria; al convertirse en legislador o servidor público, la línea de imparcialidad se desvanece, otorgando un poder de gestión que la ley busca prevenir.
Hasta el momento, ni la senadora titular Andrea Chávez ni la oficina de Yu Hernández han emitido un posicionamiento oficial, lo cual posiblemente impedirá que la senadora Chávez pueda dejar su escaño en el senado.