El fenómeno del desplazamiento forzado en la región sur del estado presenta una disminución notable en la cabecera municipal. El alcalde Salvador Calderón informó que, a la fecha, ya no existen personas viviendo de forma permanente en los centros comunitarios de la ciudad, especialmente creados para este fin.
El edil detalló que la semana pasada cerca de 30 personas regresaron a la zona de Atascaderos. Actualmente, los espacios municipales operan únicamente para brindar servicios de apoyo como comedores itinerantes y centros de lavado de ropa, pero ya no como albergues de pernocta.
Aunque la mayoría de los desplazados han manifestado su deseo de regresar a sus lugares de origen, Calderón señaló que el municipio mantiene el apoyo para quienes aún permanecen en la ciudad por temor a la inseguridad en sus comunidades, aunque recalcó que la cifra actual de personas en esta situación es mínima.