Chihuahua, Chih., 12 de marzo de 2026 — El magistrado Francisco Javier Acosta Molina, presidente del Tribunal de Disciplina Judicial del Poder Judicial del Estado de Chihuahua, confirmó que es posible y legal que un juez sea investigado de manera paralela por faltas administrativas y por posibles delitos, en el marco del caso que involucra al juez de Parral relacionado con el proceso penal por la muerte de la maestra Edna Marilin Ch. L.
En una entrevista concedida a medios locales, Acosta Molina respondió a consultas sobre si la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción investigaría también al juez Manuel Jurado Torres —quien en febrero reclasificó el delito de feminicidio a homicidio imprudencial en el caso de la docente asesinada en Hidalgo del Parral el 2 de febrero—, además de la indagatoria disciplinaria ya abierta por el Tribunal.
“La Fiscalía investiga delitos, nosotros investigamos faltas. ¿Y una persona puede ser investigada por faltas y por delitos? La respuesta es sí, cualquier persona”, explicó el magistrado presidente. Agregó que “existen investigaciones de carácter penal y de carácter administrativo sancionador”, y que la posibilidad de que una misma persona sea indagada por diferentes vías —disciplinaria y penal— es plenamente viable, siempre que cada autoridad se mantenga en su ámbito competencial.
El Tribunal de Disciplina Judicial ya dictó una medida cautelar de suspensión provisional contra el juez Jurado Torres a inicios de marzo, derivada de un procedimiento disciplinario por presuntas irregularidades en su actuación durante la audiencia de control del 9 de febrero, decisión que generó indignación pública, protestas de familiares de la víctima y colectivos feministas, y acusaciones de posible influyentismo o falta de perspectiva de género.
Ante versiones que señalan que la suspensión responde a un “linchamiento político en redes sociales” y que otros jueces habrían calificado inicialmente la actuación del juzgador como correcta, Acosta Molina fue enfático: “El Tribunal de Disciplina Judicial no entra en los juegos de las redes sociales, no entra en los juegos de las páginas sin firma, no entra en los juegos de las páginas que alteran la imagen de las autoridades por medio de la inteligencia artificial. Esos juegos no los jugamos en el Tribunal de Disciplina”.
Subrayó que las decisiones se toman con base en expedientes jurídicos, con rigor y por personal altamente calificado, sin dejarse influir por el litigio mediático ni por publicaciones en plataformas digitales. “Nosotros nos vamos al expediente y a la sede jurisdiccional. Las redes sociales, pues adelante, que jueguen su papel. Nosotros no tenemos esos juegos de redes sociales”, insistió.
El magistrado recordó que el Tribunal opera desde sus oficinas en el Poder Judicial, ubicadas en las calles Mina de Cervantes y Ocampo en la capital del estado, donde se llevan a cabo las investigaciones con apego estricto al debido proceso y a la Ley General de Responsabilidades Administrativas de los Servidores Públicos.
Finalmente, Acosta Molina reiteró que el órgano no busca polemizar ni alimentar controversias mediáticas, sino limitarse a informar sobre hechos verificables en los expedientes. “Nos interesa dar información que existe, pero ya entra en el juego del litigio mediático, pues no lo hacemos nosotros. Damos información sobre hechos y hasta ahí no podemos dar más”.
El caso de la maestra Edna Marilin Ch. L. continúa generando atención pública en Chihuahua, con la Fiscalía General del Estado y la Fiscalía Anticorrupción avanzando en sus respectivas indagatorias, mientras el proceso penal fue reasignado tras la suspensión del juez original. El Tribunal de Disciplina mantiene el procedimiento administrativo en curso, bajo reserva para proteger el debido proceso.