Guachochi, Chih., 12 de marzo de 2026 — La Junta Central de Agua y Saneamiento (JCAS) del Gobierno del Estado de Chihuahua, en coordinación con la organización Comunidad y Familia de Chihuahua A.C. (COFAM), entregó formalmente un Sistema Colectivo de Agua Potable en la localidad de Rocharachi, municipio de Guachochi, con lo que se garantiza el acceso directo al recurso hídrico para 50 familias de la comunidad indígena de la Sierra Tarahumara.
La obra, que representó una inversión total de 5.4 millones de pesos aportados íntegramente por la JCAS, busca poner fin a una problemática histórica en la zona: la necesidad de recorrer largas distancias a pie o a caballo para obtener agua de manantiales o arroyos, una tarea que tradicionalmente recae en mujeres y niños y que consume varias horas diarias.
El sistema recién inaugurado incluye infraestructura integral de captación, bombeo, conducción, almacenamiento y distribución, permitiendo llevar agua potable directamente a las viviendas mediante tomas domiciliarias y tinacos individuales. Entre sus componentes principales destacan:
- Una galería filtrante para la captación del agua subterránea.
- Un cárcamo de bombeo equipado con sistema fotovoltaico (paneles solares), lo que asegura operación sostenible sin depender de la red eléctrica convencional.
- Más de 10 kilómetros de red de conducción y distribución de tubería.
- Una pila de almacenamiento de concreto armado con capacidad de 28 metros cúbicos.
Con esta entrega, el Gobierno del Estado, a través de la JCAS, reafirma su compromiso de avanzar en el cumplimiento del derecho humano al agua potable y al saneamiento, especialmente en las comunidades más remotas y marginadas de la Sierra Tarahumara, donde las condiciones geográficas y climáticas dificultan el acceso al vital líquido.
“Estas acciones son parte de una estrategia integral para fortalecer la disponibilidad de agua en zonas serranas. No solo entregamos infraestructura, sino que devolvemos tiempo y dignidad a las familias que antes dedicaban gran parte de su día a buscar agua”, destacaron representantes de la JCAS durante la entrega.
La coordinación con COFAM permitió una ejecución participativa, involucrando a la comunidad en la identificación de necesidades y en la supervisión de la obra, lo que garantiza su apropiación y mantenimiento a largo plazo.
Rocharachi se suma a otras localidades serranas que en los últimos años han recibido sistemas similares, contribuyendo a reducir la brecha de acceso al agua potable en la región indígena y a mejorar la calidad de vida, la salud y la equidad de género en comunidades rarámuri y pima.
La JCAS anunció que continuará priorizando proyectos de este tipo en 2026, con énfasis en energías renovables y soluciones sostenibles adaptadas al entorno montañoso de Chihuahua.