La gobernadora del estado, María Eugenia Campos Galván, se pronunció respecto al posicionamiento del Gobierno Federal ante la detención en Estados Unidos del presidente de Venezuela, al señalar que los gobiernos estatales emanados de Acción Nacional no respaldaron dicha postura por considerar prioritarios los derechos humanos y la dignidad de las personas.
La mandataria explicó que, aunque el principio de no intervención forma parte de los ejes de la política exterior mexicana, la situación que ha vivido el pueblo venezolano durante más de 25 años representa un daño profundo y sostenido que no puede ignorarse. Indicó que Chihuahua, al igual que otros estados gobernados por el PAN como Querétaro, Guanajuato y Aguascalientes, no se sumó al posicionamiento del Gobierno Federal en este tema.
Campos Galván reconoció que las formas en que se han dado estos hechos pueden ser debatidas desde el ámbito del derecho internacional; sin embargo, subrayó que, por encima de cualquier discusión técnica, deben prevalecer la dignidad humana y la defensa de los derechos fundamentales.
A nivel personal, la gobernadora compartió que el tema le resulta especialmente sensible, al tener un amigo venezolano, Juan Pablo Guanipa, quien se encuentra como preso político en Venezuela. Señaló que esta situación refleja el sufrimiento no solo de quienes están encarcelados por motivos políticos, sino también de millones de personas que enfrentan diariamente la falta de ejercicio de sus derechos civiles, políticos y sociales, incluida la posibilidad de elegir libremente a sus gobernantes.
Finalmente, reiteró que la crisis venezolana debe analizarse desde una perspectiva humanitaria, poniendo al centro a las personas que han sido afectadas por la falta de libertades y garantías básicas.