El secretario de Desarrollo Rural del estado, Mauro Parada Muñoz, señaló que las condiciones de sequía que enfrenta Chihuahua y la cuenca del Río Bravo deben ser consideradas en la aplicación del Tratado de Aguas con Estados Unidos, tal como lo contempla el propio acuerdo internacional, tras los recientes comentarios de la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, sobre el cumplimiento de dicho compromiso.
El funcionario explicó que tanto el Gobierno del Estado como el Consejo de Cuenca del Río Bravo han insistido ante el Gobierno Federal en la necesidad de tomar en cuenta los periodos de sequía extraordinaria, los cuales están previstos dentro del tratado, permitiendo ajustes a través de quinquenios y mediante procedimientos administrativos entre la Comisión Internacional de Límites y Aguas de ambos países.
Indicó que las condiciones de sequía son evidentes en ambos lados de la frontera, ya que los fenómenos meteorológicos no atienden límites políticos, situación que es reconocida por productores tanto de México como de Estados Unidos, así como por entidades ubicadas aguas abajo de la cuenca, desde Chihuahua hasta Tamaulipas.
Parada Muñoz subrayó que, si se aplica el tratado conforme a su diseño técnico, no debería existir mayor complicación para su cumplimiento, ya que la distribución del recurso se basa en los volúmenes reales que llegan al cauce del Río Bravo. Precisó que la aportación de agua ha sido mínima no solo en la zona de Ojinaga, donde desemboca el Río Conchos, sino también en otros puntos como Ciudad Juárez, donde Nuevo México enfrenta dificultades similares para cumplir con sus propias aportaciones.
Añadió que existen otros cuerpos de agua dentro de la cuenca que deben ser considerados y recordó que presas como El Elefante también presentan niveles limitados, lo que obliga a priorizar a los usuarios locales antes de realizar cualquier aportación internacional.
En cuanto al ciclo agrícola, informó que personal de la Secretaría de Desarrollo Rural participa en reuniones del Comité Hidráulico en Delicias, donde se definen los volúmenes disponibles para riego. Detalló que se prevé solicitar alrededor del 30 por ciento del volumen correspondiente al ciclo agrícola, lo que permitiría a los productores sembrar aproximadamente tres hectáreas y media por cada diez, de cara al ciclo primavera–verano que inicia entre marzo y abril.
Finalmente, señaló que la dependencia estatal acompañará a los productores que decidan presentar recursos o requieran orientación, especialmente a los distritos y módulos de riego, quienes buscan comprender a fondo la nueva Ley de Aguas. Aclaró que, aunque la legislación ya fue publicada, aún se encuentra en proceso de reglamentación, etapa en la que se definirán con mayor precisión los criterios de aplicación y se resolverán las dudas sobre su interpretación.