Ciudad de México, 5 de diciembre de 2025. – Ah, la ironía de la política mexicana: es tan predecible que hasta duele. Hace unos años, Ernestina Godoy, entonces fiscal de la Ciudad de México, salía a los micrófonos a predicar la santa independencia de la Fiscalía: “No puede ser una compinche del Poder Ejecutivo, debe tomar decisiones sin sesgo político, para que no sea a modo de los gobernantes”. Palabras bonitas, ¿verdad? Un himno a la autonomía que sonaba a juramento de Boy Scout.
Hoy, con su nombramiento como fiscal general de la República, esas palabras se convierten en un chiste cruel. Godoy, que se pavoneaba como guardiana de la imparcialidad, aterriza en el cargo como un salvavidas exprés para Adán Augusto López Hernández, el excoordinador de Morena en el Senado que ya sentía el agua al cuello con las investigaciones en su contra por presuntos nexos con el crimen organizado y malversaciones que olían a fin de carrera.
¡Qué resurrección tan conveniente! El abrazo que le dio Claudia Sheinbaum a su leal seguidora no es solo un premio de consolación: es una carambola maestra de dos bandas. Primero, rescata a Adán Augusto de la guillotina de la FGR que él mismo ayudó a forjar. Segundo, envía el mensaje perfecto a la 4T: “Aquí no hay independientes; aquí hay leales, y los leales suben”.
El exgobernador de Tabasco, Carlos Manuel Merino, no tardó en echarle flores: “Ernestina tiene una trayectoria impecable, un activo para las instituciones”. Claro, Merino, el mismo que dirige Aeropuertos y Servicios Auxiliares, sabe bien de activos… sobre todo cuando se trata de validar perfiles que “fortalecen la unidad del movimiento”. Unidad, por supuesto, que en el diccionario de Morena significa “todos a remar para el mismo lado… o se hunden”.
Y en el Senado, la aprobación fue un paseo: 74 votos a favor, con hasta el senador panista Mario Vázquez dándole el voto de confianza. ¿Ironía? El mismo Vázquez que ha criticado la “fiscalía a modo” termina validándola. Bienvenidos al circo bipartidista donde todos bailan al ritmo de Palacio.

A nivel local, el coordinador de Morena en el Congreso de Chihuahua, Cuauhtémoc Estrada, se apresuró a aplaudir: “Godoy tiene una amplia carrera en el servicio público. Su trabajo coordinado con la Secretaría de Seguridad ha dado resultados”. Resultados, claro, como el que las investigaciones contra los intocables de la 4T se evaporen más rápido que un chorro en el desierto.
Pero volvamos al meollo: Godoy, que en 2019 juraba que la fiscalía debía ser “un contrapeso real al Ejecutivo”, ahora encabeza una institución que, bajo su mando, podría convertirse en el escudo perfecto para los pecados del régimen. ¿Sesgo político? Ella misma lo denunciaba. ¿Criminalización selectiva? Lo abominaba. Hoy, con el mazo en la mano, veremos si la teoría se mantiene… o si, como sospechamos, termina siendo la más devota de las compinches.
La política regala resurrecciones imposibles, y la de Adán Augusto es la joya de la corona. Sheinbaum, con esta jugada, no solo salva a su aliado: le dice al país que la independencia es un lujo que solo dura hasta que conviene. ¿Y los mexicanos? A ver cómo les sale el agua… o si Godoy ya tiene lista la manguera para apagarla.