Chihuahua, Chih., 29 de noviembre de 2025 – La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos Galván, sostuvo este sábado una reunión de trabajo en Palacio de Gobierno con el titular de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER), Julio Berdegué Sacristán.
Fuentes cercanas al encuentro confirmaron que uno de los temas centrales que el secretario planteó fue el cultivo de trigo, a pesar de que en Chihuahua esta actividad es prácticamente inexistente. El estado aporta menos del 0.3 % de la producción nacional de trigo, concentrándose históricamente en cultivos como maíz amarillo, frijol, nuez, manzana y chile, además de una importante ganadería de exportación.
El énfasis en el trigo generó sorpresa y malestar entre líderes agrícolas locales, quienes desde hace meses han solicitado —sin obtener respuesta concreta— apoyos federales para el maíz amarillo y el frijol, dos de los principales productos del campo chihuahuense y que enfrentan precios bajos en el mercado y falta de programas de comercialización garantizada.
“Es incomprensible que vengan a hablar de trigo cuando aquí no se siembra casi nada de eso, y en cambio no atienden el maíz amarillo que es el sustento de miles de familias en la región centro-sur y en los municipios de la sierra”, declaró Salvador Alcántar, presidente de la Unión Agrícola Regional del Norte de Chihuahua.
Durante la reunión, que duró poco más de una hora y se realizó a puerta cerrada, también se abordaron temas de infraestructura hidráulica, sequía y apoyos para la ganadería, aunque no trascendió si se alcanzaron compromisos específicos.
Productores de los municipios de Cuauhtémoc, Namiquipa, Guerrero, Delicias y Camargo mantienen la expectativa de que en los próximos días se concrete una respuesta oficial a sus planteamientos, mismos que fueron entregados formalmente a la SADER desde septiembre sin que, hasta ahora, hayan recibido contestación.
La visita de Berdegué a Chihuahua ocurre en un contexto de tensión entre el gobierno estatal y el federal por la reducción de presupuestos para el campo y la desaparición de programas como el de precios de garantía para pequeños productores de frijol y maíz.