El secretario general de Gobierno, Santiago de la Peña Grajeda, advirtió que la propuesta de reforma a la Ley de Aguas Nacionales está siendo planteada desde una visión centralista que desconoce la realidad hídrica y productiva de Chihuahua, un estado que depende casi de manera absoluta del agua subterránea para sus actividades agrícolas y ganaderas.
De la Peña señaló que mientras entidades del sur y sureste, como Veracruz, Tabasco o Campeche, reciben lluvias abundantes, Chihuahua enfrenta condiciones totalmente distintas, ya que gran parte del campo se sostiene gracias a la extracción de agua a profundidades que en algunos casos superan los 800 metros.
Indicó que esta desconexión entre quienes diseñan la reforma y las condiciones del norte del país ha generado preocupación legítima entre los productores chihuahuenses, quienes temen que la centralización de decisiones sobre el agua afecte directamente su capacidad de subsistencia y productividad.
El funcionario explicó que agricultores y ganaderos de todas las regiones del estado —noroeste, centro-sur y occidente— han solicitado al Gobierno del Estado fungir como intermediario ante los legisladores federales, quienes serán los responsables de votar la iniciativa.
La petición principal, dijo, es que los diputados y senadores escuchen a las comunidades productoras, analicen la realidad de la región y no se limiten a aprobar una visión diseñada desde el centro del país que podría resultar incompatible con las necesidades y condiciones del norte.
De la Peña agregó que la administración estatal continuará transmitiendo estas inquietudes a fin de asegurar que la legislación reconozca las particularidades de Chihuahua y proteja la actividad primaria que sostiene a miles de familias.