Chihuahua, a 4 de noviembre.— El activista social y político Eraclio “Yaco” Rodríguez Gómez, simpatizante del partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena), informó que el movimiento campesino decidió suspender las manifestaciones y paros nacionales que estaban programados para realizarse en la frontera norte, como protesta por la falta de una política federal de apoyo al campo.
De acuerdo con Rodríguez, el plan original contemplaba la toma de puentes internacionales y casetas de peaje en varios estados fronterizos, sin embargo, se optó por detener las acciones por motivos de seguridad nacional.
“Decidimos suspenderlas por asuntos de seguridad, no de seguridad nuestra, sino por las amenazas que ha estado haciendo Estados Unidos en contra de México y la posibilidad de una intervención hacia nuestro país”, advirtió el dirigente.
El activista explicó que los recientes acontecimientos violentos ocurridos en el país han alimentado una narrativa en el vecino del norte que busca justificar posibles acciones unilaterales bajo el pretexto del combate al narcotráfico.
“Con el pretexto del narcotráfico y el desorden que traemos en México, sobre todo con los acontecimientos del fin de semana, decidimos suspender y no abonar al pretexto de Estados Unidos”, subrayó.
Rodríguez Gómez aclaró que todas las acciones de esta semana quedaron suspendidas, y que el movimiento no ha definido una nueva fecha para las protestas.
El domingo, dijo, se llevará a cabo una reunión nacional en la Ciudad de México con la participación de dirigentes de todos los estados, en la que se evaluará el rumbo del movimiento. Además, anunció que el próximo lunes se prevé un encuentro en el Congreso de la Unión, donde buscarán abrir el diálogo con funcionarios federales.
“Estamos viendo la posibilidad de que participen representantes de la Secretaría de Agricultura, de Economía y de Gobernación, para iniciar una discusión seria sobre los presupuestos del campo. Somos una comisión de entre 50 y 60 personas”, detalló.
El activista concluyó que el movimiento mantiene su exigencia de un presupuesto justo para el sector agropecuario, pero priorizará la prudencia ante el clima internacional y los riesgos de inestabilidad interna.
Con esta decisión, los productores del norte buscan evitar tensiones diplomáticas y reorientar su estrategia hacia el diálogo institucional, sin abandonar su reclamo por una política pública más sólida y equitativa para el campo mexicano.