Chihuahua, a 27 de octubre .– El abogado Marcelo Valenzuela y la activista Guadalupe Küchle acudieron este lunes a las oficinas de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDH) para presentar una queja formal en contra de elementos de la Dirección de Seguridad Pública Municipal (DSPM), a quienes acusan de abuso de autoridad y violencia durante una detención ocurrida el pasado 18 de octubre en calles de la colonia Villa.
De acuerdo con Valenzuela, los hechos involucraron a la propia Küchle, al ciudadano con discapacidad Gerardo López Carrera y a la hija de la activista, una menor de 12 años. El abogado calificó la detención como “arbitraria, abusiva y prepotente”, denunciando que durante el operativo la niña fue bajada de un vehículo, despojada de su teléfono celular y agredida físicamente.
“La menor sólo grababa lo que sucedía cuando los agentes le exigieron entregar el celular. Al negarse, fue sometida con violencia, le borraron las imágenes y le dañaron el aparato”, explicó Valenzuela.
Por su parte, Guadalupe Küchle relató que su intervención se dio al percatarse de que policías municipales detenían a Gerardo López, a quien —según su testimonio— le estaban quitando dinero.
“Entré en su defensa y los policías me dijeron que tenían orden de Margarita Hapton, de Justicia Cívica. Me detuvieron, me violentaron y tocaron a mi hija. Eso es una violación. Exijo al alcalde Marco Bonilla que se ponga las pilas con sus servidores públicos”, declaró la activista.
Küchle también acusó que entre los policías involucrados existirían vínculos personales con funcionarias de Justicia Cívica, lo que, a su juicio, impide una investigación imparcial.
“Ahí todos son novios o esposos entre sí. No puede haber justicia si todos se protegen”, señaló.
El abogado Valenzuela añadió que cuentan con capturas de pantalla de un grupo de WhatsApp denominado “Amigos de Sangre Azul”, donde más de 200 personas, presuntamente elementos policiales, se habrían burlado de la detención.
“Ahí los agentes hacen comentarios cínicos, dicen que la detuvieron por metiche, como si fuera una broma”, expresó.
Ambos denunciantes exigieron la destitución de los agentes implicados y de la funcionaria Margarita Hapton, además de una investigación exhaustiva por parte de la CEDH.
“Sabemos que la Comisión no tiene poder coercitivo, pero esperamos una recomendación ejemplar. No queremos que estos abusos se repitan contra nadie más”, concluyó Valenzuela.
La CEDH recibió formalmente la queja y, según informó el abogado, se comprometió a iniciar el expediente correspondiente para determinar si existieron violaciones a los derechos humanos en este caso.