Chihuahua, a 24 de octubre.– El director de la Junta Central de Agua y Saneamiento (JCAS), Mario Mata Carrasco, negó que exista alguna instrucción o acuerdo para abrir las presas de Chihuahua con motivo del cierre del quinquenio del Tratado de Aguas de 1944, tal como se había especulado en los últimos días.
Mata Carrasco subrayó que la posición del Gobierno del Estado es clara en torno al uso del recurso hídrico. “Ahí están las declaraciones de la gobernadora, donde el agua de los chihuahuenses es para los chihuahuenses. No hay ninguna duda sobre la postura del Gobierno del Estado”, enfatizó.
Explicó que este jueves concluye el ciclo de cinco años del tratado, sin que exista obligación alguna por parte de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) ni de la Sección Mexicana de la Comisión Internacional de Límites y Aguas (SILA) de informar a la JCAS sobre el estado del cumplimiento. “Estaremos pendientes y si mandan o publican alguna información, con todo gusto se las haré llegar a los medios”, señaló.
En un contexto marcado por la sequía, México finaliza el ciclo de cinco años del Tratado de Aguas de 1944, el cual concluye hoy 24 de octubre de 2025. Debido a la falta de lluvias en el norte del país, se presenta un déficit en la entrega de agua, lo que ha llevado a las autoridades a buscar una prórroga para saldar la deuda restante.
Respecto al cumplimiento del quinquenio, el titular de la JCAS aclaró que no existe ningún pago pendiente hacia Estados Unidos. “Hay un compromiso de que la tercera parte debe alcanzar un mínimo, que sí está establecido en el tratado, pero no hay ningún pago ni se debe nada”, precisó.
Mata Carrasco explicó que, aunque actualmente existe un déficit respecto al volumen acordado, el tratado contempla mecanismos para compensarlo en el siguiente ciclo. “El mismo tratado establece que, en caso de sequía o accidente serio en los sistemas hidráulicos mexicanos, los faltantes al final del ciclo se cubrirán en el quinquenio siguiente con agua procedente de los mismos afluentes o con apoyo de las presas internacionales”, detalló.
De acuerdo con estimaciones preliminares, el déficit acumulado sería de poco más de mil millones de metros cúbicos. “Necesitamos el número oficial del SILA, pero será alrededor de los 1,000 millones de metros cúbicos lo que fue el déficit de este quinquenio, el cual se sumará al compromiso del siguiente. Todos tenemos la esperanza de que el próximo quinquenio sea llovedor; ha habido ciclos en los que se ha cumplido hasta dos o tres veces el mínimo”, concluyó el director de la JCAS.